Por Redacción Contra Réplica

Especialistas advierten riesgos por compra de leche materna en redes sociales ante falta de controles sanitarios

En plataformas digitales se ofrecen dosis de leche humana desde 50 hasta 100 pesos por onza, pero autoridades sanitarias alertan sobre posibles afectaciones para los bebés.

La venta de leche materna a través de redes sociales ha generado preocupación entre especialistas y autoridades sanitarias debido a los riesgos que puede representar para la salud de los bebés cuando el producto no cuenta con procesos de verificación y control.

En plataformas como Facebook han surgido grupos y publicaciones donde particulares ofrecen leche humana a cambio de una remuneración económica, con precios que van desde los 50 hasta los 100 pesos por onza. De acuerdo con estas tarifas, un biberón de ocho onzas podría alcanzar un costo cercano a los 400 pesos.

Especialistas señalan que el principal problema de este mercado informal es que la leche adquirida por estas vías no pasa por evaluaciones sanitarias que permitan confirmar su calidad y seguridad antes de ser consumida por los menores.

Entre los posibles riesgos se encuentra la transmisión de microorganismos, infecciones, virus o bacterias, así como la presencia de residuos de medicamentos, sustancias o condiciones que podrían afectar a los bebés, especialmente a aquellos con sistemas inmunológicos más vulnerables.

Los expertos recomiendan que las familias que requieren leche humana donada recurran únicamente a instituciones autorizadas y bancos de leche certificados, donde el producto es sometido a procesos de análisis, selección y pasteurización para garantizar condiciones adecuadas antes de su distribución.

Además, destacaron que la leche materna es un alimento fundamental durante los primeros meses de vida, por lo que cualquier suministro externo debe cumplir con medidas estrictas de seguridad para evitar poner en riesgo la salud infantil.

Ante el crecimiento de estas ofertas en internet, especialistas hicieron un llamado a madres, padres y cuidadores a evitar adquirir leche materna mediante canales informales y verificar siempre que los productos destinados a la alimentación de los bebés provengan de fuentes confiables.

Las autoridades sanitarias mantienen la recomendación de utilizar alternativas supervisadas y acudir a servicios médicos especializados cuando exista la necesidad de obtener leche humana donada, con el objetivo de proteger el bienestar y desarrollo de los recién nacidos.