Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) informaron sobre un brote activo de salmonela relacionado con el consumo de jalapeños procedentes de Sinaloa, México, que hasta el momento ha dejado 345 personas afectadas en 27 estados del país vecino.
De acuerdo con el reporte de la autoridad sanitaria, al menos 36 personas han requerido hospitalización debido a complicaciones derivadas de la infección. Los estados con mayor concentración de casos son Minnesota y Colorado, aunque los CDC advirtieron que la cifra podría aumentar debido a que algunas personas presentan síntomas leves y no acuden a recibir atención médica.
La investigación señala que los jalapeños involucrados fueron distribuidos por la empresa Coast Citrus Distributors y llegaron a establecimientos comerciales y cadenas de restaurantes como Chipotle y QDOBA, compañías que anunciaron el retiro preventivo de los productos identificados como posiblemente contaminados.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) mantiene las investigaciones para determinar si los productos afectados también fueron enviados a supermercados u otros puntos de venta. En caso de confirmarse nuevos canales de distribución, las autoridades podrían emitir avisos adicionales para retirar los alimentos del mercado.
Los CDC recomendaron a restaurantes, comercios y consumidores revisar sus existencias y evitar la venta o consumo de los jalapeños incluidos en la alerta sanitaria, además de seguir las indicaciones oficiales mientras continúan los trabajos de rastreo.
La salmonela es una bacteria que puede provocar síntomas como fiebre, diarrea, dolor abdominal y malestar general, los cuales suelen aparecer entre seis horas y seis días después de consumir alimentos contaminados.
Aunque la mayoría de las personas logra recuperarse sin tratamiento especializado en aproximadamente una semana, especialistas advierten que la infección puede representar un mayor riesgo para niñas y niños menores de cinco años, adultos mayores y personas con sistemas inmunológicos debilitados.
Las autoridades sanitarias de Estados Unidos mantienen la vigilancia del brote y continúan con el análisis de los productos involucrados para determinar el origen exacto de la contaminación y prevenir nuevos contagios.