Por Redacción Contra Réplica

Proponen reconocer la licencia menstrual en la legislación laboral de México

Una iniciativa plantea incorporar a las leyes laborales medidas específicas para trabajadoras que presenten síntomas incapacitantes relacionados con la menstruación, sin afectar sus ingresos ni derechos.

Reconocer los efectos que pueden tener los padecimientos menstruales sobre la vida laboral es el objetivo de una iniciativa que propone incorporar la licencia menstrual al marco jurídico mexicano. El planteamiento busca que las trabajadoras con síntomas incapacitantes puedan atender su salud sin enfrentar descuentos, discriminación o pérdida de derechos laborales.

La propuesta contempla modificaciones a la Ley Federal del Trabajo y a la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado para establecer mecanismos de atención ante condiciones relacionadas con la menstruación, particularmente cuando los síntomas dificulten el desarrollo normal de las actividades profesionales.

Entre los padecimientos considerados se encuentra la dismenorrea, que puede provocar dolor abdominal intenso, cólicos, cefalea, náuseas, vómito, molestias gastrointestinales, dolor lumbar y sangrado abundante. Estas manifestaciones pueden prolongarse durante varios días y afectar la capacidad de una persona para desempeñar sus labores.

El planteamiento advierte que, pese a tratarse de una condición de salud frecuente, sus repercusiones en el ámbito laboral permanecen poco visibilizadas. En algunos casos, las trabajadoras deben decidir entre acudir a sus centros de trabajo pese al malestar o ausentarse y exponerse a consecuencias económicas o laborales.

Datos citados en la iniciativa señalan que 45 por ciento de las mujeres consultadas ha faltado alguna vez al trabajo debido a molestias relacionadas con la menstruación. Asimismo, 46 por ciento considera que estos síntomas repercuten de manera importante en su productividad.

Otro fenómeno identificado es el presentismo laboral: trabajadoras que permanecen en sus puestos pese a presentar molestias, destinando parte de su jornada a sobrellevar o atender los síntomas.

El planteamiento sostiene que incorporar estas situaciones al marco laboral permitiría avanzar hacia condiciones más equitativas y dignas, al reconocer que determinados padecimientos menstruales pueden requerir atención médica y medidas específicas para garantizar tanto el bienestar de las trabajadoras como la protección de sus derechos.