Por Redacción Contra Réplica

Celulares y redes sociales ponen a prueba la concentración de estudiantes en las aulas

La SEP advierte que las interrupciones provocadas por dispositivos digitales dificultan que los alumnos mantengan la atención durante las clases

Las notificaciones de los teléfonos celulares se han convertido en uno de los principales distractores para estudiantes durante la jornada escolar, al grado de que algunos jóvenes pueden recibir cientos de alertas en un solo día. Ante este escenario, la Secretaría de Educación Pública (SEP) considera necesario replantear la relación entre tecnología, aprendizaje y concentración dentro de las escuelas.

El titular de la dependencia, Mario Delgado Carrillo, explicó que el entorno digital transformó la manera en que niñas, niños y adolescentes consumen información. El desafío para los docentes, señaló, ya no se limita a impartir contenidos, sino a conseguir que los alumnos mantengan su atención en medio de estímulos constantes provenientes de las plataformas digitales.

De acuerdo con los datos presentados por el funcionario, algunos estudiantes llegan a recibir hasta 237 notificaciones diariamente, incluidas aquellas que aparecen durante el horario de clases. Cada interrupción puede dificultar el regreso inmediato a la actividad académica, debido al tiempo que requiere recuperar el nivel de concentración.

La discusión sobre el uso de celulares en las escuelas ocurre mientras autoridades educativas analizan posibles mecanismos para regular estos dispositivos. La intención, según Delgado, no sería limitar la tecnología únicamente mediante prohibiciones, sino establecer condiciones que permitan aprovecharla con fines educativos y de manera responsable.

El funcionario también señaló que el entorno digital plantea otros riesgos para la comunidad escolar, entre ellos el ciberacoso, por lo que cualquier estrategia deberá considerar la participación de profesores, madres y padres de familia, así como especialistas.

La SEP busca así enfrentar un fenómeno que trasciende el salón de clases: lograr que los estudiantes puedan utilizar la tecnología sin que las dinámicas de las plataformas digitales terminen desplazando su capacidad de concentración y aprendizaje.