Un fuerte terremoto de magnitud 7.4 sacudió este lunes distintas regiones de Colombia, dejando decenas de víctimas y daños materiales, en un fenómeno relacionado con la compleja actividad tectónica que caracteriza al territorio sudamericano.
El movimiento telúrico ocurrió a las 7:34 de la mañana y tuvo una profundidad aproximada de 103 kilómetros. El epicentro fue localizado en las inmediaciones de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, una zona donde convergen importantes estructuras geológicas.
La ubicación de Colombia explica parte de su elevada actividad sísmica, debido a la interacción de las placas de Nazca, Sudamericana y Caribe. Estos movimientos generan miles de temblores al año, aunque la mayoría tienen una intensidad que impide que sean percibidos por la población.
Uno de los principales procesos involucrados es la subducción de la placa de Nazca, que se desplaza por debajo de la placa Sudamericana. La presión acumulada entre ambas estructuras puede liberarse de manera repentina y producir movimientos telúricos de gran magnitud.
A este fenómeno se suma la interacción entre las placas Caribe y Sudamericana, además de otras zonas de actividad como el Nido Sísmico de Bucaramanga, donde se concentra una importante proporción de los movimientos registrados en el país.
Tras el terremoto, las autoridades reportaron afectaciones en departamentos como Risaralda, Valle del Cauca y Chocó. De manera preliminar, se contabilizaron 40 personas fallecidas en Risaralda, 27 en Valle del Cauca y cuatro en Chocó, aunque las labores de búsqueda, rescate y evaluación continuaban.
Ante la magnitud de la emergencia, el gobierno colombiano declaró el desastre nacional y activó un Puesto de Mando Unificado para coordinar las labores de atención, rescate y apoyo a las comunidades afectadas.
Colombia cuenta con un amplio historial de terremotos destructivos. Desde mediados del siglo pasado, miles de personas han perdido la vida por este tipo de fenómenos, entre ellos el ocurrido en 1999 en el Eje Cafetero, que dejó más de mil 100 víctimas mortales.