El terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia este lunes está relacionado con la compleja configuración tectónica del país, ubicado en una región donde convergen las placas de Nazca, Sudamericana y Caribe.
El movimiento ocurrió a las 7:34 horas y tuvo una profundidad aproximada de 103 kilómetros, con epicentro en las inmediaciones de San José del Palmar, en el departamento de Chocó. La fuerte sacudida provocó afectaciones en distintas zonas del país y movilizó a los equipos de emergencia.
Uno de los principales factores detrás de la actividad sísmica colombiana es la subducción de la placa de Nazca, que se desplaza por debajo de la placa Sudamericana. Este proceso genera acumulación de energía en el subsuelo que, cuando se libera, puede producir terremotos de gran intensidad.
A este fenómeno se suma la interacción entre las placas Caribe y Sudamericana. Colombia también alberga el llamado Nido Sísmico de Bucaramanga, una región de elevada actividad donde se concentra una parte importante de los movimientos telúricos registrados en el territorio.
La actividad sísmica forma parte de la realidad geológica del país. Se estima que alrededor de 2 mil 500 movimientos son registrados cada mes, aunque la gran mayoría tiene una intensidad tan baja que no llega a ser percibida por la población.
El terremoto de este lunes recordó, además, la vulnerabilidad de algunas regiones colombianas ante estos fenómenos. El país ha enfrentado episodios devastadores, como el ocurrido en el Eje Cafetero en 1999, cuando un sismo de magnitud 6.2 dejó más de mil 100 personas fallecidas.
Tras el movimiento de este lunes, las autoridades activaron mecanismos de emergencia y declararon la situación como desastre nacional para coordinar las labores de atención, evaluación de daños y apoyo a las comunidades afectadas.
La ubicación geográfica de Colombia convierte a la actividad tectónica en un fenómeno permanente, por lo que los especialistas consideran fundamentales la preparación, los protocolos de emergencia y el conocimiento de las zonas de mayor riesgo sísmico.