Por Redacción Contra Réplica

Examen de admisión de la UNAM reaviva debate sobre inteligencia artificial y nuevas formas de evaluar a estudiantes

Especialistas consideran que el avance de la IA obliga a transformar los métodos tradicionales de evaluación para privilegiar el pensamiento crítico, la creatividad y la capacidad de resolver problemas.

Las irregularidades detectadas durante el examen de admisión en línea de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) volvieron a colocar en el centro del debate el uso de herramientas de inteligencia artificial (IA) dentro del ámbito educativo.

Más allá de considerar a esta tecnología únicamente como una amenaza para los procesos académicos, especialistas señalan que su expansión representa una oportunidad para modificar los mecanismos con los que actualmente se evalúan los conocimientos de los estudiantes.

Alexandro López González, coordinador de la Ingeniería en Inteligencia Artificial de la Universidad Iberoamericana, consideró que situaciones como la ocurrida con la prueba de ingreso de la UNAM muestran que los sistemas educativos atraviesan una etapa de adaptación frente al crecimiento de estas herramientas.

Desde su perspectiva, la presencia de la IA obliga a abandonar progresivamente los modelos de evaluación centrados exclusivamente en la memorización y reproducción de información. En su lugar, planteó la necesidad de aplicar pruebas que permitan conocer las capacidades de análisis, argumentación, creatividad y resolución de problemas de los estudiantes.

El especialista explicó que una de las alternativas consiste en implementar esquemas de evaluación híbridos, en los que se combinen reactivos de opción múltiple con ejercicios abiertos, ensayos, proyectos y actividades prácticas.

Este modelo permitiría obtener una valoración más amplia del aprendizaje y reducir la posibilidad de que una sola prueba determine el acceso de una persona a una institución educativa.

El debate también plantea nuevos desafíos para las universidades, debido a que las herramientas de inteligencia artificial son cada vez más accesibles y pueden utilizarse para resolver preguntas, generar textos o apoyar distintos procesos académicos.

Ante esta realidad, el reto no necesariamente consiste en impedir su utilización, sino en establecer reglas claras sobre cuándo y cómo puede emplearse dentro de los espacios educativos.

La incorporación responsable de la IA también requerirá que docentes y estudiantes desarrollen nuevas habilidades digitales y comprendan tanto las posibilidades como las limitaciones de estas tecnologías.

Para los especialistas, el avance de la inteligencia artificial puede convertirse en un punto de partida para modernizar la educación y construir sistemas de evaluación que midan competencias que difícilmente pueden determinarse mediante exámenes tradicionales.

El episodio relacionado con el examen de admisión de la UNAM, en este sentido, abre nuevamente la discusión sobre la necesidad de adaptar la educación a un escenario tecnológico que evoluciona con rapidez.