Por Redacción Contra Réplica

Etna en erupción dispara el turismo y eleva la preocupación por la seguridad en Sicilia

La actividad del volcán italiano ha convertido sus coladas de lava en un atractivo para miles de visitantes, mientras autoridades y guías advierten sobre los riesgos de acercarse sin acompañamiento especializado.

La erupción del monte Etna provocó un notable incremento en la llegada de turistas y residentes que buscan observar las corrientes de lava, pero la concentración de visitantes en las inmediaciones del volcán también encendió las alertas entre los operadores locales.

El coloso, considerado el volcán activo más alto de Europa, mantiene emisiones de ceniza y lava que han obligado a restringir operaciones en el aeropuerto de Catania, una de las principales puertas de acceso a Sicilia. La actividad volcánica ha generado además interrupciones y cancelaciones de vuelos durante los últimos días.

El atractivo por presenciar el fenómeno natural ha llevado a las empresas dedicadas a organizar recorridos nocturnos a recibir una demanda muy superior a la habitual. Algunos operadores reportan cientos de solicitudes diarias para realizar excursiones hacia las zonas autorizadas de observación.

El aumento de visitantes también ha generado preocupación por quienes intentan acercarse al volcán sin contar con experiencia o equipo adecuado. Guías locales señalaron que los senderos llegan a registrar una elevada concentración de personas y que algunos turistas incluso intentan realizar el ascenso con vestimenta poco apropiada para las condiciones del terreno.

Las autoridades italianas mantienen una alerta amarilla debido a la actividad del Etna, que puede incluir explosiones y emisiones volcánicas. Las restricciones establecen límites para el ascenso independiente y exigen acompañamiento especializado en las zonas de mayor altitud.

Con la cima situada a 3 mil 324 metros, el Etna continúa ofreciendo un espectáculo natural que atrae a visitantes de distintos lugares, aunque especialistas y operadores insisten en que la fascinación por la lava debe ir acompañada de precaución y respeto a las medidas de seguridad.