Por Redacción Contra Réplica

Ceuta mantiene a mil 900 menores migrantes en las calles tras llegada masiva a España

El gobierno español reconoció que alrededor de 5 mil migrantes permanecen en Ceuta en condiciones precarias, luego de la entrada masiva registrada a finales de julio.

Al menos mil 900 menores migrantes permanecen actualmente en las calles de Ceuta, entre unas 5 mil personas que todavía no han abandonado la ciudad tras la llegada masiva de migrantes registrada a finales de julio, informó el ministro del Interior de España, Fernando Grande-Marlaska.

El funcionario reconoció la situación durante una visita a la ciudad autónoma, donde las autoridades enfrentan dificultades para atender a quienes continúan en espacios públicos y carecen de condiciones adecuadas de alimentación, alojamiento y protección.

La presencia de menores representa uno de los principales desafíos para las autoridades españolas, debido a que la legislación establece la obligación de brindarles protección y asistencia. Aunque los niños y adolescentes ya fueron registrados, algunos permanecen fuera de los centros destinados a su atención.

La crisis se originó el 30 de julio, cuando decenas de miles de personas ingresaron de manera irregular a Ceuta, territorio español situado en el norte de África. Las cifras oficiales sobre la magnitud de la llegada fueron modificándose durante los días posteriores, hasta superar las 80 mil personas.

Según el gobierno español, más de 90 por ciento de quienes ingresaron ya regresaron voluntariamente a sus países de origen. Sin embargo, el grupo que continúa en las calles mantiene bajo presión a las autoridades locales, mientras se refuerzan los controles fronterizos ante el temor de nuevos intentos de entrada.

Durante su visita, Grande-Marlaska sostuvo que quienes ingresen irregularmente no permanecerán en Ceuta ni serán trasladados a la península española. Sus declaraciones se produjeron en medio de protestas de residentes, que reclamaron respuestas ante la situación migratoria.

La tensión también involucra a Marruecos, debido a las diferencias entre ambos gobiernos sobre el retorno de menores y las medidas para contener nuevos cruces fronterizos. Mientras tanto, las autoridades mantienen vigilancia reforzada en Ceuta y Melilla.