Un sismo de magnitud 5.5 estremeció este miércoles zonas de El Salvador, Honduras y Nicaragua, sin que hasta el momento se registraran personas heridas, fallecidas o afectaciones a infraestructura, informaron autoridades y organismos sismológicos de los tres países.
El movimiento ocurrió alrededor de las 18:30 horas, tiempo local, con epicentro en el océano Pacífico, frente al departamento salvadoreño de Usulután. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) ubicó la profundidad del fenómeno en aproximadamente 57 kilómetros.
El Ministerio de Medio Ambiente de El Salvador reportó una magnitud ligeramente superior, de 5.7, y confirmó que el fenómeno se produjo frente a la costa de Usulután. La institución descartó además la posibilidad de un tsunami asociado con el temblor.
La sacudida también fue perceptible en distintos puntos de Honduras y Nicaragua, donde residentes reportaron el movimiento. Los organismos de protección civil permanecieron atentos ante posibles réplicas, aunque los primeros recorridos no detectaron daños relevantes.
El fenómeno ocurre pocos días después del fuerte terremoto registrado en Colombia, de magnitud 7.4, que dejó cientos de víctimas y miles de personas afectadas. La proximidad temporal entre ambos eventos generó inquietud entre habitantes centroamericanos, aunque no existe una relación directa establecida entre los dos sismos.
Centroamérica es una zona con elevada actividad sísmica debido a la interacción de distintas placas tectónicas y a la presencia de numerosas fallas geológicas. El Salvador, en particular, registra con frecuencia movimientos telúricos tanto por procesos asociados a su actividad volcánica como por la dinámica de las placas frente a sus costas.
Las autoridades recomendaron mantener la calma y permanecer atentas a la información oficial ante la posibilidad de nuevos movimientos, al tiempo que continúan las evaluaciones preventivas en las zonas donde el sismo fue percibido con mayor intensidad.