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Pepe Alemán
Holoverso

Política naftalina

Ninguna estampa puede ser más elocuente para reflejar lo que el proyecto de Enrique Galindo ofrece a las y los potosinos en 2027 con los dos emblemas del pasado decadente que acudieron como porristas a la Feria de la Proveeduría en la capital potosina: El expresidente Vicente Fox Quesada y el exgobernador Marcelo de los Santos Fraga, ambos panistas y con una estela de corrupción que los acompaña desde los dos miles.

Quizá el lunar más negro que acompaña al guanajuatense es el escándalo de la empresa naviera “Oceanográfía”, proveedora de Pemex favorecida en el sexenio foxista con millonarios contratos y donde según investigaciones periodísticas y demandas, enriqueció a los hermanos Jorge y Manuel Bribiesca Sahagún, hijos de Marta Sahagún, vocera y después esposa de Vicente Fox y sacó de la quiebra al emporio.

Incluso, se propagó un video donde los Bribiesca cabildean en la paraestatal en favor de “Oceanografía” lo que derivó en que se instaurará una Comisión Especial en la Cámara de Diputados que los hijastros de Foz libraron mediante amparos y argucias legales.

Es significativo que ahora, Vicente Fox se presente con Marta Sahagún en la capital potosina precisamente en un evento donde se cabildean contratos entre clusters y cadenas de proveeduría y en una conferencia de prensa expresara que lo mejor que le puede pasar a San Luis Potosí es que Enrique Galindo sea gobernador a partir del año que entra, en una clara postura ilegal electoralmente hablando y que sugiere preparar el terreno para en ese escenario convertirse en proveedor estrella del Gobierno del Estado.

El otro que también enciende sus veladoras para que Galindo sea gobernador es Marcelo de los Santos Fraga, a quien como contador se le conocía por sus impecables trabajos de blanqueo de cuentas públicas municipales. A finales del 2009, en el último año de su sexenio, Marcelo papá endeudó a las y los potosinos con mil 500 millones de pesos; a la llegada del priista Fernando Toranzo al Gobierno del Estado lo acusó de desviar esos millonarios recursos y afirmó que nunca entraron a las arcas estatales. A Través de la Contraloría Estatal lo inhabilitó por 20 años y le impuso una multa de más de 7 mil millones de pesos, lo que derivó en un litigio de más de seis años hasta que el Tribunal de lo Contencioso Administrativo lo absolvió de ambas sanciones. De los mil 500 millones hasta la fecha no se sabe nada, deuda que se sigue pagando junto con onerosos intrses.

Estos son dos de los personajes que sacaron matracas y pompones para echar porras al “alcalde viajero” que quiere ser gobernador.

Hologramas

CERCO REDUCIDO. - A quien el temblor en las corvas no lo deja en paz es al empresario Gerardo Sánchez Zumaya, luego que las autoridades de Estados Unidos le retiraran la Visa a su amigo Andrés “Andy” Manuel López Beltrán, con quien, se dice, amasó una gran fortuna a través de contratos con Pemex allá en Tabasco durante el sexenio del papá del junior, Andrés Manuel López Obrador. El cerco se cierra sobre el huasteco, pues otro de sus presuntos socios, el entonces gobernador de Tabasco, Adán Augusto López Hernández anda en capilla acusado de que junto con su jefe policiaco Hernán Bermúdez Requena -hoy recluido en el penal de alta seguridad del Altiplano- crearon y operaron el grupo criminal “La Barredora”. Quizá los altos mandos de Morena y de Presidencia de la República le negaron a Sánchez Zumaya el registro como una de sus “corcholatas” a la Gubernatura y se tuvo que refugiar en el PT, sabedores de lo que se veía venir y de los vínculos familiares con Héctor Manuel Portales Ávila, acusado y recluido por liderar una red de “huachicol fiscal” y hoy convertido en testigo protegido de la FGR.