Por Eugenia González

Grupo Fraternidad atiende a adultos mayores en situación vulnerable en San Luis Potosí

La organización cuenta con tres casas donde brinda atención a alrededor de 40 personas y hace un llamado a la sociedad a involucrarse en el cuidado de los adultos mayores.

El Grupo Fraternidad trabaja desde 2012 en San Luis Potosí con el propósito de brindar atención, acompañamiento y mejores condiciones de vida a adultos mayores, particularmente a personas que se encuentran en situación de abandono o vulnerabilidad. El presbítero Héctor Colunga Rodríguez explicó que la organización busca que quienes llegan a sus casas puedan vivir con dignidad y disfrutar plenamente el tiempo que les quede de vida.

Señaló que a lo largo de los años han atendido casos especialmente difíciles, entre ellos personas encontradas en situación de abandono en la vía pública. Recordó el caso de una mujer localizada en un basurero, a quien recibieron y proporcionaron alimento, higiene y cuidados. Aunque posteriormente falleció, destacó que durante su estancia pudo recibir atención y experimentar nuevamente momentos de calidez y acompañamiento.

Actualmente, Grupo Fraternidad cuenta con tres casas de asistencia. La primera se encuentra en Plaza Primera de Mayo, en la zona de El Polvorín, donde son atendidas ocho mujeres; otra es la Casa San Patricio, ubicada en San Miguelito, que recibe tanto a hombres como a mujeres; mientras que la tercera, denominada Guadalupe Chávez, abrió sus puertas en marzo de 2022. En conjunto, las tres casas albergan actualmente a alrededor de 40 adultos mayores.

Por su parte, Jordy Vilet relató que el proyecto comenzó como una inquietud personal en 2006, cuando junto con quien hoy es su esposa consideró crear una casa para adultos mayores. El proyecto no prosperó inicialmente, pero años después, tras la muerte de una familiar de avanzada edad que había dedicado su vida al servicio de personas necesitadas, conoció al presbítero Héctor Colunga. Poco después, una mujer ofreció donar una casa para iniciar el primer espacio de atención, dando paso al crecimiento del Grupo Fraternidad.

Vilet hizo un llamado a la sociedad a involucrarse no solamente mediante aportaciones económicas o actividades como la cena de gala, sino también con tiempo y acompañamiento. Subrayó que la atención a los adultos mayores debe comenzar en el propio entorno familiar, con padres, abuelos y tíos, al considerar que el envejecimiento es una etapa de la vida que eventualmente llegará a todos. Señaló que, aunque los asilos cumplen una función necesaria, lo ideal sería que las personas mayores pudieran permanecer en sus hogares rodeadas del cuidado y cariño de sus familias.