Un operativo contra el comercio irregular de fauna protegida permitió recuperar 29 ajolotes mexicanos que eran ofrecidos sin la documentación requerida en Granada, España. Los ejemplares quedaron bajo resguardo de las autoridades y posteriormente fueron trasladados al Zoobotánico de Jerez de la Frontera, en Cádiz, para recibir atención especializada.
La intervención estuvo a cargo de la Policía Nacional Adscrita a la Junta de Andalucía, cuyos agentes detectaron la comercialización de los anfibios. Un ciudadano mexicano quedó bajo investigación por su presunta relación con la venta irregular de los animales.
Los ejemplares pertenecen a la especie Ambystoma mexicanum, originaria de los canales de Xochimilco, en Ciudad de México. Su comercio internacional está sujeto a controles específicos debido a su situación de conservación y a las restricciones establecidas para el traslado y comercialización de ejemplares.
Durante la actuación, el responsable no pudo acreditar mediante permisos o certificados la procedencia legal de los ajolotes, por lo que los animales fueron intervenidos de manera preventiva. El caso permanece bajo investigación para determinar las posibles responsabilidades derivadas de su comercialización.
Tras el aseguramiento, los 29 anfibios fueron enviados al Zoobotánico de Jerez, donde permanecen bajo vigilancia veterinaria. El traslado busca garantizar su bienestar mientras se determina su situación y el destino que tendrán conforme a la normativa aplicable.
El ajolote mexicano enfrenta una fuerte presión en su hábitat natural debido a la contaminación, la pérdida de ecosistemas acuáticos y la presencia de especies invasoras. A estas amenazas se suma la demanda de ejemplares como mascotas, factor que puede favorecer el comercio clandestino y aumentar los riesgos para una especie emblemática de México.