Indonesia intensificó el uso de técnicas de modificación del clima para enfrentar los incendios forestales que afectan la isla de Borneo, donde las condiciones de sequía y el fenómeno de El Niño elevan el riesgo de que el fuego continúe propagándose.
La estrategia consiste en realizar operaciones de siembra de nubes con partículas capaces de favorecer la formación de precipitaciones. Las autoridades buscan aprovechar las nubes con potencial de lluvia para aumentar la humedad en las regiones afectadas y reducir las condiciones favorables para los incendios.
La magnitud del problema ha generado preocupación. Mientras el Gobierno indonesio calcula que más de 100 mil hectáreas fueron afectadas por incendios durante la primera mitad de 2026, el monitoreo independiente de Nusantara Atlas estima que la superficie quemada hasta julio supera las 285 mil hectáreas.
Las autoridades han incrementado considerablemente estas operaciones en los últimos años. La Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica de Indonesia reportó 252 intervenciones de siembra de nubes entre 2021 y agosto de 2026, frente a las 85 realizadas durante la década anterior.
El país también busca evitar una repetición de la devastadora temporada de incendios de 2015, cuando millones de hectáreas fueron consumidas por el fuego y la contaminación atmosférica provocó una crisis que trascendió las fronteras nacionales.
Especialistas señalan que la técnica no genera nubes por sí misma, sino que intenta estimular la precipitación cuando existen condiciones atmosféricas adecuadas. Por ello, su efectividad depende de la disponibilidad de nubes capaces de producir lluvia.
Con Borneo nuevamente bajo presión, Indonesia apuesta por esta herramienta como parte de una estrategia para contener los incendios, proteger los ecosistemas tropicales y disminuir el impacto de una temporada marcada por condiciones climáticas adversas.