Por Redacción Contra Réplica

Vicepresidente de la FIFA rompe con Infantino y cuestiona el rumbo de la organización

El dirigente húngaro Sándor Csányi retiró públicamente su respaldo al presidente de la FIFA y criticó decisiones relacionadas con el Mundial 2026 y la gestión interna del organismo.

El presidente de la Federación Húngara de Fútbol y vicepresidente del Consejo de la FIFA, Sándor Csányi, anunció que ya no respalda a Gianni Infantino al frente del máximo organismo del futbol mundial, al considerar que algunas de sus decisiones han debilitado la confianza que mantenía en su gestión.

En una carta dirigida a Infantino, Csányi señaló que perdió la confianza que previamente había depositado en el dirigente ítalo-suizo. Entre sus principales cuestionamientos mencionó decisiones que, a su juicio, responden más a intereses políticos que a las necesidades del futbol.

El directivo húngaro también expresó su desacuerdo con el proyecto para permitir la entrada de inversionistas privados en la FIFA. Según su postura, el proceso se desarrolló sin suficiente transparencia y sin informar previamente al Consejo de la organización.

Otro punto de tensión fue la reciente salida de Kevin Lamour, quien ocupaba uno de los puestos ejecutivos más importantes de la FIFA. El francés estaba a cargo de operaciones y supervisaba áreas como asuntos jurídicos, comunicación y administración de personal.

La salida de Lamour cobró relevancia debido a que el funcionario había manifestado públicamente su oposición al proyecto de inversión privada impulsado por Infantino. En declaraciones difundidas previamente, sostuvo que la iniciativa no debía avanzar y pidió replantear las decisiones relacionadas con el futuro de la institución.

El distanciamiento de Csányi representa un nuevo desafío para Infantino, quien busca mantenerse al frente de la FIFA en las elecciones previstas para marzo de 2027. El respaldo de integrantes del Consejo será relevante mientras la organización enfrenta cuestionamientos sobre su gobierno interno y sus decisiones estratégicas.

La ruptura ocurre además en la antesala del Mundial 2026, torneo que organizarán México, Estados Unidos y Canadá y que representa uno de los principales proyectos de la actual administración de la FIFA.