España comenzó a habilitar nuevos espacios de alojamiento temporal en Ceuta para atender a los migrantes que permanecen en este enclave del norte de África, después de la llegada masiva registrada a finales de julio. La medida pretende reducir la presión sobre los servicios locales y evitar que las personas continúen durmiendo en calles y playas.
El Ministerio de Migraciones informó que los primeros dos centros ya están operativos y que su capacidad aumentará conforme concluyan los trabajos de acondicionamiento de otros inmuebles previstos. El traslado será voluntario y busca garantizar acceso a alojamiento, alimentación, agua y servicios básicos.
Las autoridades españolas estiman que alrededor de 72 mil personas llegaron a Ceuta durante la crisis migratoria de julio, principalmente a través del mar o por tierra desde Marruecos. De ese total, aproximadamente 70 mil ya regresaron al territorio marroquí, mientras que quienes permanecen en la ciudad enfrentan una capacidad de atención rebasada.
Entre los grupos que requieren mayor protección se encuentran los menores de edad que viajaron sin acompañamiento, quienes no pueden ser expulsados de manera inmediata bajo la legislación española. Organizaciones sociales también han advertido sobre las condiciones de vulnerabilidad que enfrentan mujeres y niñas.
El gobierno central contempla trasladar a alrededor de 500 niñas hacia distintas zonas de la España peninsular, con el propósito de proporcionarles atención especializada. El secretario de Estado de Juventud e Infancia, Rubén Pérez Correa, sostuvo que las deportaciones colectivas de menores no están permitidas por la legislación española.
La crisis también ha profundizado el enfrentamiento político entre el gobierno encabezado por el Partido Socialista y administraciones regionales gobernadas por el Partido Popular, que han cuestionado la gestión migratoria y la distribución de menores no acompañados.
Mientras continúan las negociaciones sobre su reubicación, las autoridades buscan que los nuevos centros permitan atender de manera inmediata a quienes todavía permanecen en Ceuta y reducir las condiciones de precariedad generadas por la saturación de los servicios de acogida.