El Gobierno de San Luis Potosí implementó una reorganización de su plantilla laboral que permitió reducir más de mil contratos bajo el esquema de honorarios asimilables a salarios. La medida busca disminuir gastos administrativos y canalizar mayores recursos hacia obras y programas de beneficio social.
El Oficial Mayor, Noé Lara Enríquez, explicó que el ajuste responde a una política de disciplina financiera impulsada por el gobernador Ricardo Gallardo Cardona, mediante la cual las dependencias estatales conservan únicamente los perfiles necesarios para mantener sus funciones y garantizar la atención a la ciudadanía.
De acuerdo con la administración estatal, la conclusión de los contratos se realizó de manera gradual y conforme a las condiciones correspondientes en cada caso. También se contemplaron movimientos internos para conservar a personal considerado indispensable para determinadas áreas y servicios.
La estrategia pretende generar un uso más eficiente del presupuesto público al reducir erogaciones relacionadas con la operación administrativa. Los recursos disponibles tras este proceso serán dirigidos a proyectos de infraestructura y acciones sociales en distintas regiones de San Luis Potosí.
El Gobierno estatal sostuvo que la reorganización no representa una disminución en la capacidad de atención de las dependencias, debido a que el proceso se realizó considerando las necesidades operativas de cada área.
Con esta medida, la administración busca fortalecer la disponibilidad presupuestal para atender prioridades de inversión y programas dirigidos a las familias potosinas, al tiempo que mantiene el compromiso de contener gastos que no sean considerados esenciales para el funcionamiento gubernamental.