Fuerzas de Estados Unidos realizaron un nuevo ataque contra una embarcación señalada por presuntas actividades de narcotráfico en el Pacífico Oriental, informó el Comando Sur estadounidense. La operación dejó dos personas muertas y forma parte de la campaña militar que Washington mantiene contra las redes de tráfico de drogas en aguas de la región.
De acuerdo con Southcom, la embarcación era de “bajo perfil” y se desplazaba por una ruta identificada por las autoridades como utilizada para el traslado de drogas. El mando militar aseguró que la decisión de atacar se tomó a partir de información de inteligencia que, según su versión, confirmó la participación de la nave en actividades relacionadas con el narcotráfico.
La operación fue difundida mediante un video desclasificado en el que se observa el momento en que la pequeña embarcación es alcanzada y posteriormente queda envuelta en llamas. Southcom informó que dos personas murieron durante el ataque y las calificó como integrantes de organizaciones dedicadas al narcotráfico.
El comandante del Comando Sur, Francis Donovan, defendió la operación y sostuvo que Estados Unidos mantendrá una estrategia orientada a interrumpir las actividades de los grupos criminales, afectar sus estructuras de liderazgo y combatir las operaciones que, de acuerdo con Washington, representan una amenaza para la seguridad regional y estadounidense.
El ataque se suma a la ofensiva contra el narcotráfico iniciada por la administración del presidente Donald Trump en septiembre de 2025. Las primeras operaciones se concentraron en aguas del Caribe y posteriormente se extendieron al Pacífico Oriental, donde las fuerzas estadounidenses han realizado nuevas acciones contra embarcaciones sospechosas.
Según recuentos difundidos por medios de comunicación, la campaña acumula cerca de 70 embarcaciones atacadas y más de 220 personas fallecidas. Estas cifras han generado cuestionamientos de organismos internacionales y organizaciones defensoras de los derechos humanos, que han puesto bajo escrutinio la legalidad y las circunstancias de las operaciones.
Las Naciones Unidas y organizaciones de derechos humanos han cuestionado algunos de estos ataques y los han señalado como posibles ejecuciones extrajudiciales. También han advertido que entre las personas fallecidas podrían encontrarse pescadores y personas dedicadas al contrabando de combustible, lo que ha incrementado el debate sobre los criterios utilizados para determinar los objetivos.
A pesar de la intensificación de las operaciones militares, información citada por The Washington Post ha señalado que la estrategia no habría conseguido detener el flujo de cocaína hacia Estados Unidos. El nuevo ataque vuelve a colocar bajo discusión la efectividad y las consecuencias de la ofensiva antidrogas emprendida por Washington en aguas internacionales.