La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió que los lagos del mundo enfrentan un deterioro acelerado debido a la contaminación y al cambio climático, una tendencia que podría disminuir hasta 20 por ciento su importancia para los ecosistemas y la biodiversidad de aquí a 2050.
La alerta fue emitida en el marco del Día Mundial de los Lagos, celebrado este 27 de agosto, fecha destinada a destacar la relevancia de estos cuerpos de agua para el equilibrio ambiental y las actividades humanas.
Los lagos representan una de las principales reservas de agua dulce superficial disponible para el consumo y actividades productivas. También sostienen una amplia variedad de especies y proporcionan recursos para sectores como la pesca, la agricultura y el turismo.
Sin embargo, su deterioro se ha acelerado durante las últimas décadas. La ONU señaló que alrededor de 85 por ciento de las especies de agua dulce han disminuido en los últimos 50 años, mientras que los lagos reciben fertilizantes, residuos y otros contaminantes que llegan directamente o son transportados mediante los ríos.
El cambio climático añade nuevas presiones sobre estos ecosistemas. El incremento de las temperaturas favorece una mayor evaporación y modifica los niveles de agua, además de reducir la cobertura de hielo en regiones donde las bajas temperaturas permiten su formación.
A escala mundial existen más de 117 millones de lagos, que en conjunto ocupan cerca de cuatro por ciento de la superficie terrestre. Aunque gran parte del agua dulce se encuentra almacenada en glaciares y acuíferos, los lagos concentran aproximadamente 90 por ciento del agua dulce superficial en estado líquido.
Además de proporcionar agua y refugio para numerosas especies, estos ecosistemas contribuyen a regular el clima, almacenar carbono y amortiguar los efectos de inundaciones. Su deterioro, por ello, representa un problema ambiental con consecuencias que pueden extenderse a las comunidades que dependen directamente de ellos.
Ante este escenario, Naciones Unidas llamó a fortalecer la protección de los lagos y evitar prácticas que incrementen su contaminación, al considerar que conservarlos resulta fundamental para garantizar recursos naturales y biodiversidad en las próximas décadas.