Durante su Segundo Informe de Gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que México mantendrá una política exterior basada en la cooperación y el diálogo, pero dejó claro que su administración defenderá la soberanía nacional ante cualquier presión externa.
Desde Palacio Nacional, la mandataria sostuvo que la colaboración con otros países no implica renunciar a los principios del Estado mexicano. Subrayó que la independencia y la dignidad del país constituyen límites que su gobierno no está dispuesto a negociar.
En particular, Sheinbaum se refirió a la relación con Estados Unidos, la cual reconoció ha enfrentado momentos de tensión. Señaló que, pese a las diferencias, México continuará buscando mecanismos de entendimiento con Washington para atender los asuntos de interés bilateral.
Uno de los temas que destacó fue la situación de mexicanos afectados por operativos y detenciones en territorio estadounidense. La presidenta señaló que 17 connacionales murieron en centros de detención u operativos, hechos ante los cuales su gobierno recurrió a canales diplomáticos y presentó denuncias cuando fue necesario.
Sheinbaum aseguró que las autoridades mexicanas darán seguimiento a estos casos y exigirán que sean respetados los derechos humanos de las personas mexicanas en Estados Unidos. Añadió que también se trabaja para fortalecer la atención y protección consular de los connacionales.
La presidenta insistió en que su administración busca mantener relaciones de respeto con todas las naciones, particularmente con los socios comerciales de México, pero bajo una premisa central: cualquier acuerdo o cooperación debe desarrollarse sin menoscabar la soberanía del país.