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Pepe Alemán
Holoverso

De legítima protesta a vulgar militante

En una sociedad dinámica y en una democracia consolidada siempre es sano que en el ejercicio pleno de las libertades el ejercicio del servicio público esté bajo escrutinio ciudadano, la relación gobernantes y gobernados se ennoblece y cobra sentido. Pero cuando la legítima protesta se convierte en herramienta militante pierde toda legitimidad y cae en un juego de intereses perversos.

Tal es el caso de la estridente abogada Natalia Castillo Vera, quien de acuerdo a registros públicos y videos publicados por medios de comunicación en 2019 fue acusada de fraude por usuarios de Cerro de San Pedro cuando fungió como delegada del Interapas en Soledad de Graciano Sánchez.

Sin soslayar los marcados yerros desencadenados en el Congreso del Estado y el deficiente manejo de las crisis que ellos han ocasionado, la abogada quien es sobrina del ex procurador de justicia Óscar Vera Fabregat, ha encontrado una gran veta para cobrar notoriedad, principalmente en redes sociales digitales.

En sus “lives” a través de la red social Facebook, la abogada ha centrado su activismo en una persecución con medios digitales, la inmensa mayoría con intereses y patrocinios políticos con fines electorales, en diputados y diputadas, alcaldes y alcaldesas vinculadas al PVEM, partido gobernante y mayoritario en el Congreso del Estado.

En su verborrea digital, Natalia Castillo dedica el 99 por ciento del tiempo usado en sus transmisiones con insultos, calificativos y mentiras que rayan en lo vulgar. Nunca o casi nunca, emite razonamientos lógico-jurídicos, pese a ejercer la abogacía.

Lo sospechoso es que, pese a que, en otras instancias de gobierno, como en la capital del estado, se han registrado actos que lastiman el interés público, como la opaca subasta de 18 predios propiedad de las y los capitalinos y el posterior endeudamiento a la hacienda municipal, Natalia hace mutis, no critica, no insulta, no se activa.

Otro caso significativo es el de María de Jesús Almendárez Prieto, ex burócrata quien después de aparecer a la luz pública por ser víctima de acoso sexual y laboral en la Seduvop que concluyó en recomendaciones de parte de organismos defensores de derechos humanos, pasó al activismo político-electoral. 

A “Marichuy” se le vincula directamente pues acude con frecuencia a sus actos públicos con Enrique Galindo Ceballos y con el aspirante a la comuna capitalina Marcelo de los Santos Anaya, con quien “alcalde viajero” busca hacer combo en las elecciones de 2027. Al igual que sucede con Natalia Castillo, nunca se le ha visto protagonizar una protesta y verter alguna crítica contra el Ayuntamiento de la capital, pese a que hay muchas razones para hacerlo.

Pero el caso más doloroso desde mi perspectiva es el de la fundadora del colectivo de madres buscadoras “Voz y Dignidad por los Nuestros” Capítulo San Luis Potosí, Edith Pérez Rodríguez. Con más de una década buscando a sus hijos y exigiendo justicia por ella y por sus compañeras de legítima lucha, en el reciente aniversario del Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada, en el acto conmemorativo realizado afuera del Santuario Basílica Menor de Guadalupe, dedicó parte de su narrativa a ensalzar la figura de Enrique Galindo Ceballos. Resulta nada creíble que Edith no sepa de las aspiraciones político-electorales del personaje al que aludió, lo que sesga su legítimo activismo hacia el proceso electoral venidero.

Hologramas

IRASCIBLE CONSERVADURISMO. - Un rotundo fracaso resultó la conferencia de prensa de Marcelo de los Santos Anaya hace unos días, cuando el guion de su “war room” para presumirse como candidato ciudadano con las mayores preferencias del electoral se vio desdibujado por sus arranques de arrogancia y violencia en contra de los representantes de los medios de comunicación. El junior arremetió directamente contra la reportera Isabel Segura a la que acusó de no querer a la ciudad por el perfil de preguntas que le hizo; luego replicó esa postura violenta contra el reportero Juan Hernández a quien tras una pregunta incómoda acerca de Marcelo papá lo señaló como parte de una campaña negra en su contra.