Los teléfonos celulares en México podrán recibir próximamente alertas de emergencia por huracanes, inundaciones, incendios, deslaves y actividad volcánica, además de los avisos sísmicos. La actualización del sistema de alertamiento celular contempla una nueva modalidad de Alerta Máxima que comenzaría a operar durante el último trimestre de 2026.
El esquema también incorporará mensajes de Protección Civil destinados a advertir sobre condiciones meteorológicas o ambientales que puedan representar un peligro. Entre ellas se encuentran lluvias intensas, frentes fríos extremos, olas de calor y episodios de mala calidad del aire.
Una de las principales características será que las notificaciones no requerirán datos móviles, conexión a internet ni saldo telefónico. Los mensajes aparecerán directamente en la pantalla mediante una ventana emergente y estarán acompañados por sonidos específicos para captar la atención de los usuarios. Por razones de seguridad, este tipo de avisos no podrá desactivarse.
La nueva herramienta busca ampliar la capacidad de prevención ante emergencias. Dependiendo del fenómeno, las autoridades podrán enviar información con horas o días de anticipación, así como instrucciones posteriores para orientar a la población durante la atención de una contingencia.
La actualización coincide con el reforzamiento de los protocolos ante fenómenos meteorológicos extremos. El Gobierno federal mantiene centros de mando en entidades del Pacífico y mecanismos como los planes DN-III-E y Marina para responder ante posibles huracanes.
Además, las autoridades analizan utilizar boyas en el océano Pacífico para recopilar información que contribuya al seguimiento de corrientes y al pronóstico de ciclones, mientras el sistema de alertas celulares se prepara para ampliar su cobertura más allá de los sismos.