El Ayuntamiento de Soledad de Graciano Sánchez comenzó la instalación de buzones de quejas y sugerencias en oficinas administrativas y recaudadoras, con el objetivo de abrir nuevos canales de comunicación entre la ciudadanía y las distintas áreas municipales.
La medida, implementada a través de la Contraloría Interna, busca facilitar que las personas usuarias expresen sus opiniones sobre la atención que reciben, así como reportar posibles irregularidades, presentar inconformidades o plantear propuestas para mejorar los procedimientos y servicios públicos.
La contralora interna, María Isabel Lorédo Salazar, explicó que los buzones funcionarán como un mecanismo de participación ciudadana y que la información recibida será revisada para determinar el área responsable de atender cada planteamiento.
Para facilitar el seguimiento, los ciudadanos podrán proporcionar datos de contacto, además de indicar la fecha, el motivo de la solicitud y el área o servidor público al que se dirige. Con esta información, la dependencia podrá establecer comunicación con los usuarios cuando sea necesario para conocer el avance de sus reportes.
De acuerdo con la Contraloría Interna, la revisión de los buzones se realizará durante los primeros días de cada mes. El propósito es mantener un registro de los señalamientos y dar continuidad a aquellos casos que requieran atención por parte de las diferentes dependencias.
Este mecanismo se suma a los Comités de Control Interno que operan en las distintas áreas de la administración municipal. Estos organismos tienen entre sus funciones revisar procesos, detectar áreas de oportunidad y contribuir a mejorar los protocolos relacionados con la atención al público.
La Contraloría señaló que algunos de los reportes recibidos mediante estos mecanismos ya han permitido identificar observaciones menores y realizar ajustes en determinadas áreas, con la intención de corregir situaciones que puedan afectar la prestación de los servicios.
Con la instalación de los buzones, el Gobierno Municipal busca contar con información directa de quienes realizan trámites o solicitan servicios en sus oficinas, de manera que las observaciones ciudadanas puedan convertirse en elementos para evaluar el funcionamiento de las dependencias.
La estrategia plantea así un esquema de retroalimentación permanente que permita detectar problemas, atender inconformidades y fortalecer la transparencia en la gestión municipal.