Miles de iraníes participaron en una masiva movilización en Teherán organizada por las autoridades de la República Islámica, en una demostración de respaldo a la estrategia de defensa del país en medio del conflicto que mantiene con Estados Unidos e Israel desde principios de año. El evento incluyó exhibiciones militares, el registro de nuevos voluntarios y mensajes de respaldo a las fuerzas armadas.
De acuerdo con cifras difundidas por autoridades iraníes, más de 300 mil personas participaron en la concentración realizada en la capital, mientras que responsables militares aseguraron que cientos de miles más se han inscrito para integrarse a programas de entrenamiento. Los nuevos voluntarios reforzarían las labores de seguridad del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica y de la milicia Basij.
Durante el acto, al que asistieron el presidente Masoud Pezeshkian y altos mandos militares, fueron exhibidos drones, sistemas de defensa aérea y equipo militar. Los organizadores presentaron la jornada como una muestra de resistencia nacional frente a las acciones militares emprendidas por Washington y Tel Aviv.
Mandos de la milicia Basij afirmaron que sus integrantes se preparan para fortalecer las capacidades defensivas del país y adelantaron que movilizaciones similares se llevarán a cabo en otras ciudades iraníes. En diversos puntos de la concentración también se escucharon consignas contra Estados Unidos e Israel.
En paralelo, nuevas informaciones procedentes de Estados Unidos apuntan a que el número de militares estadounidenses fallecidos durante el conflicto podría ser superior al reportado oficialmente. Fuentes citadas por medios internacionales señalaron que los registros internos del Departamento de Defensa contemplarían más bajas que las reconocidas públicamente por el Pentágono.
Mientras tanto, la situación de seguridad en Medio Oriente continúa deteriorándose por la expansión del conflicto. Analistas advierten sobre cambios en el equilibrio regional y cuestionan la capacidad del modelo de seguridad impulsado por Washington para contener la escalada de violencia.
Por otra parte, los rebeldes hutíes mantienen presencia en zonas estratégicas de Yemen y han reforzado su control sobre corredores marítimos clave para el comercio internacional. La Unión Europea elevó las medidas de alerta para sus embarcaciones en la región ante el riesgo de nuevos ataques.
La Organización de las Naciones Unidas alertó además sobre el incremento de personas desplazadas por los combates en Yemen, mientras que expertos ambientales expresaron preocupación por derrames de petróleo registrados en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.