El gobierno de Estados Unidos pretende recuperar alrededor de 356 millones de dólares en multas migratorias pendientes mediante un programa que contempla la localización de personas deportadas o que abandonaron el país. México concentra la mayor parte del monto, con aproximadamente 212 millones de dólares, de acuerdo con estimaciones de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
Para ejecutar la estrategia, CBP contempla destinar hasta 36 millones de dólares a cuatro compañías privadas: Global Recovery Group, Caduceus, Response AI Solutions y Baptiste Group. Los contratos consideran la búsqueda de más de 63 mil personas en México, Guatemala y Honduras que, según las autoridades estadounidenses, mantienen adeudos derivados de sanciones migratorias.
Las empresas deberán verificar los domicilios de los presuntos deudores y entregar notificaciones relacionadas con las multas. Entre las herramientas contempladas figuran la consulta de registros laborales, documentos judiciales y servicios públicos, además de evidencia fotográfica de las notificaciones entregadas.
El plan genera interrogantes sobre la manera en que Estados Unidos podría hacer efectivos los cobros dentro de territorio mexicano. De acuerdo con especialistas consultados en la información de origen, una empresa extranjera no puede ejecutar directamente embargos u otras medidas judiciales en México sin recurrir a los mecanismos legales correspondientes.
Para hacer exigible una resolución extranjera en territorio nacional sería necesario acudir a procedimientos de reconocimiento y ejecución ante autoridades mexicanas. Además, las compañías contratadas podrían recurrir a terceros para realizar labores de cobranza, aunque cualquier actuación tendría que sujetarse a la legislación mexicana.
La Secretaría de Relaciones Exteriores señaló que no había recibido comunicación oficial del gobierno estadounidense sobre el programa al momento de la publicación. Mientras tanto, los documentos de contratación no detallan un mecanismo específico para ejecutar las multas en México y únicamente contemplan que los pagos se realicen mediante una cuenta bancaria estadounidense.