Diez leones fueron encontrados muertos en el área de Ndutu, en la Zona de Conservación de Ngorongoro, Tanzania, en un incidente que es investigado como un posible caso de envenenamiento. Las autoridades locales informaron que los animales fueron localizados el 18 de septiembre.
La Autoridad de la Zona de Conservación de Ngorongoro (NCAA) señaló que los primeros indicios apuntan a que los felinos habrían ingerido alguna sustancia tóxica. Sin embargo, la causa definitiva de las muertes aún debe ser establecida mediante las investigaciones correspondientes.
El organismo inició trabajos para esclarecer las circunstancias del hecho y determinar si existe responsabilidad de alguna persona. Hasta el momento, las autoridades no han informado quién habría provocado el presunto envenenamiento ni bajo qué circunstancias ocurrió.
El caso se registra en una zona reconocida por su importancia para la conservación de especies y que forma parte del patrimonio mundial de la UNESCO. Ngorongoro también enfrenta desde hace años conflictos relacionados con la convivencia entre las comunidades que habitan el territorio y las medidas gubernamentales para proteger los ecosistemas.
La presión sobre el área se ha incrementado debido al crecimiento de la población. El gobierno de Tanzania sostiene que la expansión de los asentamientos reduce el espacio disponible para la fauna silvestre, mientras que desde 2022 se han aplicado medidas de desalojo que han generado tensiones con habitantes de la región.
El episodio ocurre además en un contexto regional de muertes de fauna bajo investigación. En el ecosistema de Amboseli, Kenia, cercano a la frontera con Tanzania, al menos 20 elefantes han muerto desde junio por un posible contacto con pesticidas, aunque todavía no se determina si se trató de hechos accidentales o intencionales.