El presidente chino Xi Jinping llegó a Washington para reunirse con su homólogo estadounidense, Donald Trump, en un encuentro que coloca nuevamente a las dos mayores economías del mundo frente a frente para discutir sus principales diferencias y mantener abierto el diálogo diplomático.
La reunión está prevista para este jueves y contempla una agenda que incluye la relación comercial entre ambos países, la situación de Taiwán, el conflicto relacionado con Irán y la competencia tecnológica, particularmente en el desarrollo de inteligencia artificial.
El encuentro ocurre en un momento de cierta distensión en materia comercial, aunque continúan los desacuerdos relacionados con tecnología avanzada, minerales estratégicos y la política exterior de China en distintas regiones. Por ello, el diálogo busca evitar un nuevo incremento de las tensiones económicas y geopolíticas.
La visita también incluye actividades protocolarias. Trump y la primera dama Melania Trump ofrecerán una cena de Estado para Xi Jinping y su esposa, Peng Liyuan, como parte de la agenda oficial del mandatario chino en territorio estadounidense.
Se trata del tercer encuentro entre Xi y Trump desde el regreso del presidente estadounidense a la Casa Blanca. Los mandatarios ya habían sostenido reuniones en Corea del Sur y China, en las que abordaron la necesidad de mantener canales de comunicación pese a sus diferencias.
La agenda concluirá el viernes con una visita conjunta a los Archivos Nacionales de Estados Unidos, dentro de las actividades relacionadas con el 250 aniversario de la independencia estadounidense.
Antes de la reunión, funcionarios de ambos gobiernos destacaron la importancia de mantener conversaciones directas. Washington puso énfasis en el diálogo al más alto nivel, mientras Pekín planteó la necesidad de avanzar hacia una relación estable y basada en la cooperación estratégica.