Por Eugenia González

Caficultores enfrentan bajos precios y dificultades para mantener la producción

Rubén Romero Ortiz llamó a reconocer el esfuerzo de las familias productoras y fortalecer el consumo de café cultivado en México.

El productor cafetalero Rubén Romero Ortiz advirtió sobre las condiciones que enfrentan numerosas familias dedicadas al cultivo del café, particularmente en comunidades de la Huasteca potosina, donde las dificultades para producir y trasladar el grano se combinan con bajos ingresos para los caficultores. Señaló que detrás de cada kilogramo de café existe un importante esfuerzo que pocas veces es reconocido por el consumidor.

Explicó que buena parte de las plantaciones se localiza en zonas serranas de difícil acceso, algunas por encima de los 800 metros sobre el nivel del mar, hasta donde los vehículos no pueden llegar. Por ello, hombres y mujeres deben caminar por los caminos de la sierra para realizar la cosecha y posteriormente transportar a mano los costales de café cereza, que pueden pesar entre 20 y 30 kilogramos y alcanzar hasta 50 kilos.

De acuerdo con el productor, uno de los principales problemas es el bajo precio que reciben quienes se encuentran en el inicio de la cadena productiva. Relató que, en algunos casos, familiares dedicados a esta actividad han recibido apenas entre 2.50 y 3 pesos por kilogramo de café cereza, pese al tiempo, esfuerzo y condiciones en que se desarrolla la cosecha, situación que puede desalentar la permanencia de las nuevas generaciones en la caficultura.

Romero Ortiz destacó que los festivales y espacios de promoción del café representan una oportunidad para acercar directamente a los productores con los consumidores y mostrar la calidad del grano que se cultiva en las diferentes regiones del país. Señaló que el mercado suele dar mayor reconocimiento a las marcas que a quienes producen la materia prima, por lo que consideró importante que los consumidores conozcan el origen del café y el trabajo que existe detrás de cada producto.

Asimismo, explicó que en San Luis Potosí existen investigadores y productores que han documentado la problemática que enfrenta el sector, entre ellas la disminución del número de caficultores debido a las dificultades económicas y productivas. Añadió que también persisten afectaciones en los cultivos por enfermedades y otros factores, por lo que llamó a valorar y consumir el café producido por familias mexicanas como una forma de contribuir a la permanencia de esta actividad.