Por Redacción Contra Réplica

Marruecos acude a las urnas con el empleo y el costo de vida como principales preocupaciones

Cerca de 16 millones de ciudadanos están convocados a elegir a los 395 integrantes de la Cámara de Representantes, en unos comicios marcados por el desempleo, el aumento de precios y el desencanto con la política.

Marruecos celebra elecciones parlamentarias en medio de un escenario de presión económica y creciente preocupación por las condiciones de vida. Los votantes deberán definir la composición de la Cámara de Representantes, mientras los partidos buscan capitalizar el descontento relacionado con el empleo, los ingresos y los servicios públicos.

Los centros de votación permanecerán abiertos hasta las 19:00 horas locales y los primeros resultados están previstos para la noche. Uno de los principales indicadores de la jornada será la participación, especialmente entre los sectores jóvenes, ante la percepción de distancia entre los partidos y las necesidades de la población.

La nueva mayoría parlamentaria tendrá un papel central en la formación del próximo gobierno. El rey Mohamed VI designará al jefe del Ejecutivo a partir del partido que obtenga el mayor número de votos, para encabezar una administración con un periodo previsto de cinco años.

La campaña electoral estuvo dominada por propuestas relacionadas con el poder adquisitivo y la calidad de vida. El contexto económico se suma a las tensiones sociales y a las consecuencias de la crisis migratoria registrada meses atrás en Ceuta, donde miles de personas intentaron ingresar desde territorio marroquí.

Entre las principales fuerzas políticas figuran la Agrupación Nacional de los Independientes (RNI), el Partido de la Autenticidad y la Modernidad (PAM) y el Istiqlal. También participa el Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD), de orientación islamista, que busca regresar al protagonismo desde la oposición.

La jornada también pondrá a prueba el respaldo ciudadano a las instituciones políticas, en un país donde las demandas por mejores servicios de salud y educación han cobrado fuerza, particularmente entre los jóvenes.