Por Eugenia González

San Luis Potosí, en alerta por delitos digitales

La SSPC advirtió que las operaciones virtuales pueden trasladar el riesgo del entorno digital a espacios públicos, creando situaciones de violencia.

Comprar o vender a través de redes sociales parece una práctica cotidiana: se acuerda el precio, se fija un punto de encuentro y se concreta la entrega. Sin embargo, detrás de estas operaciones también pueden esconderse riesgos que comienzan en el entorno digital y terminan en situaciones de violencia en espacios públicos.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del Estado, Jesús Juárez Hernández, informó que un incidente reciente ocurrido dentro de un centro comercial de San Luis Potosí se originó precisamente durante una compraventa pactada mediante redes sociales.

De acuerdo con la información disponible, dos personas acudieron a un lugar para adquirir determinados artículos, pero presuntamente intentaron apoderarse de ellos sin realizar el pago correspondiente. Durante el intercambio se produjo un forcejeo y uno de los sujetos portaba un arma de fuego.

En medio de la confrontación, el arma se detonó de manera accidental, lo que generó alarma entre quienes se encontraban dentro del centro comercial y obligó a la intervención de elementos de seguridad.

El caso expuso una de las principales vulnerabilidades de las transacciones pactadas por internet: la identidad de la persona con la que se negocia no siempre puede ser verificada y el punto de encuentro puede convertirse en un escenario de riesgo.

Juárez Hernández recomendó extremar precauciones cuando se compran artículos mediante plataformas digitales, especialmente cuando se trata de objetos de alto valor.

Entre las medidas preventivas mencionó verificar la identidad de la contraparte, evitar acudir a lugares aislados y, cuando sea necesario, solicitar acompañamiento de la Policía Municipal o de la Guardia Civil Estatal.

También planteó realizar este tipo de intercambios cerca de bases policiales, comandancias u oficinas de seguridad, donde exista mayor presencia institucional y capacidad de reacción.

A raíz del incidente, la SSPC también busca fortalecer la coordinación con administradores y gerentes de centros comerciales para acordar protocolos de prevención y ampliar la presencia policial tanto en estacionamientos como dentro de los establecimientos.

La intención, explicó el funcionario, no es generar molestias a clientes o comerciantes, sino evitar que la presencia de las corporaciones se convierta en un elemento disuasivo frente a posibles conductas delictivas.

El episodio demuestra que los riesgos digitales no terminan en la pantalla. Una conversación, anuncio o acuerdo realizado en redes sociales puede trasladarse rápidamente al espacio físico y convertirse en un robo, fraude o agresión.

Por ello, las autoridades insisten en que las compraventas entre particulares deben realizarse con medidas de seguridad similares a cualquier otra operación de riesgo: confirmar identidades, elegir sitios vigilados, informar a familiares y evitar acudir solos cuando existan dudas sobre la persona con quien se concretará el intercambio.