Por Redacción Contra Réplica

Inundaciones dejan al menos 16 muertos y cientos de miles de afectados en Tailandia y Birmania

Las lluvias torrenciales han afectado a 27 provincias tailandesas y provocado inundaciones y deslaves en distintas zonas de Birmania.

Las lluvias intensas han provocado inundaciones y deslizamientos de tierra en Tailandia y Birmania, con un saldo de al menos 16 personas muertas y decenas de desaparecidos, además de cientos de miles de hogares afectados.

En Tailandia, las autoridades reportan que más de 500 mil viviendas y 1.7 millones de personas han resultado afectadas en 27 provincias. El gobierno confirmó ocho fallecimientos desde el pasado 16 de septiembre, mientras las lluvias mantienen bajo presión a distintas comunidades.

Bangkok también enfrenta daños. Unas 52 mil viviendas han resultado afectadas por las inundaciones, aunque el Departamento de Prevención y Mitigación de Desastres señaló que el nivel del agua en la capital comenzó a estabilizarse y, hasta ahora, no se han registrado muertes en la ciudad.

La situación es igualmente complicada en Birmania, donde las inundaciones y los deslaves han dejado al menos ocho personas fallecidas y hasta 30 desaparecidas en el sur del país, según reportes de equipos de rescate.

Entre las víctimas se encuentran tres adolescentes que habían buscado refugio en un monasterio. Un deslave destruyó 18 edificios y arrastró a las personas que se encontraban en el lugar, de acuerdo con información proporcionada por una organización de ayuda local.

Las labores de emergencia enfrentan dificultades adicionales en Birmania debido al conflicto armado que atraviesa el país. Algunas comunidades afectadas solo pueden ser alcanzadas a pie, lo que complica la llegada de equipos de rescate y ayuda humanitaria.

Septiembre suele concentrar algunas de las lluvias más intensas en Tailandia, pero habitantes de las zonas afectadas consideran que la magnitud de las precipitaciones de este año ha sido particularmente severa.

Expertos han advertido que el calentamiento global puede favorecer un aumento en la intensidad y frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos, aunque cada inundación responde también a condiciones locales específicas.