Más de mil 600 elementos del Ejército Mexicano, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional participan en el operativo de atención desplegado en Baja California Sur ante el paso del huracán Polo. El dispositivo contempla acciones de vigilancia, evacuación preventiva y respuesta ante posibles afectaciones por las lluvias.
Las labores se concentran principalmente en Comondú, donde personal militar supervisa caminos, cauces y zonas susceptibles a inundaciones o deslaves. Los elementos también realizan recorridos para identificar riesgos y orientar a habitantes de comunidades expuestas hacia lugares seguros.
Como parte de estas acciones, habitantes del asentamiento pesquero San Buto fueron trasladados a instalaciones de resguardo en Ciudad Constitución. El operativo busca mantener monitoreadas las rutas de evacuación y facilitar el traslado de personas en caso de que las condiciones meteorológicas requieran ampliar las medidas de protección.
Para atender posibles emergencias, las fuerzas armadas mantienen disponibles más de 40 vehículos y equipos de maquinaria pesada, destinados principalmente a intervenir ante bloqueos de caminos, deslaves o acumulaciones de agua que puedan dificultar la movilidad.
El dispositivo también contempla recursos adicionales preparados para trasladarse desde el centro del país en caso de ser necesario. Entre el equipo disponible se encuentran aeronaves, plantas potabilizadoras, cocinas móviles y suministros de alimentos para apoyar a las comunidades afectadas.
Las autoridades mantienen el monitoreo de las condiciones meteorológicas y pidieron a la población mantenerse pendiente de los avisos emitidos por Protección Civil, así como reportar cualquier emergencia mediante los canales oficiales.
El despliegue forma parte del Plan DN-III-E, mecanismo utilizado por las Fuerzas Armadas para apoyar a la población durante fenómenos naturales y otras situaciones que representen un riesgo para las comunidades.