El huracán Polo provocó inundaciones en Puerto San Carlos, Baja California Sur, luego de que la fuerza del oleaje dañara un muro de contención costero y permitiera el ingreso del agua hacia sectores habitados del municipio de Comondú.
La emergencia llevó a varias familias a abandonar sus viviendas y trasladarse a zonas consideradas más seguras. Algunos residentes optaron por permanecer en niveles superiores de sus casas mientras aumentaba el nivel del agua y se intensificaban las condiciones asociadas al ciclón.
Polo avanzaba como huracán categoría 3, acompañado por vientos superiores a 200 kilómetros por hora y fuertes marejadas en la costa surcaliforniana. El centro del sistema se encontraba cerca de Cabo San Lázaro, desde donde mantenía su trayectoria sobre la región.
La situación también activó los protocolos de atención de las Fuerzas Armadas, que desplegaron personal para apoyar en las labores de evacuación y auxilio. Entre las comunidades atendidas se encuentra San Buto, uno de los asentamientos pesqueros considerados vulnerables ante el impacto del fenómeno.
Los equipos de emergencia mantienen presencia en los puntos afectados y brindan apoyo a la población trasladada a los refugios habilitados en la zona. Las acciones están enfocadas en reducir los riesgos derivados de las inundaciones, el oleaje y los daños que pueda ocasionar el paso del huracán.
La trayectoria prevista contemplaba un primer impacto en Baja California Sur y posteriormente otro sobre las costas de Sonora, por lo que las autoridades mantenían vigilancia sobre la evolución del sistema y las condiciones en las comunidades ubicadas en su ruta.
El avance de Polo dejó así a Puerto San Carlos entre las zonas que enfrentaron los efectos más visibles del ciclón, con viviendas afectadas por la entrada de agua y familias movilizadas antes y durante el paso de la tormenta.