El papa León XIV pidió tomar en serio los riesgos asociados con la inteligencia artificial y evitar que las advertencias de especialistas sean descartadas como exageraciones o información falsa. El pontífice abordó el tema durante la conferencia de prensa que ofreció a bordo del avión de regreso a Roma tras su visita a Francia.
León XIV señaló que no considera adecuado permanecer indiferente ante los cambios que puede generar esta tecnología. Aunque descartó encontrarse en una situación de alarma, sostuvo que no se puede simplemente asumir que no ocurrirá nada y dejar de analizar sus posibles consecuencias.
El Vaticano mantiene además comunicación con representantes de la industria tecnológica. El pontífice explicó que la comisión especializada de la Santa Sede mantiene contacto con distintos líderes del sector para discutir mecanismos que permitan que la IA permanezca como una herramienta al servicio de las personas y no termine desplazándolas o causando daños a la humanidad.
La postura forma parte de una agenda que León XIV ha desarrollado durante su pontificado en torno a los efectos sociales y éticos de la inteligencia artificial. Días antes, durante un encuentro con la Academia Pontificia de las Ciencias, advirtió sobre el posible uso de estas tecnologías para fines de manipulación y discriminación.
El debate ocurre mientras gobiernos, especialistas y empresas tecnológicas discuten cómo establecer mecanismos de seguridad sin frenar el desarrollo de la IA. En Naciones Unidas, representantes de la industria y expertos también han planteado la necesidad de fortalecer la cooperación internacional ante el avance de sistemas cada vez más capaces.
Para el pontífice, el desafío consiste en mantener abierta la discusión entre los distintos sectores involucrados y encontrar mecanismos que permitan aprovechar los beneficios de la inteligencia artificial sin perder de vista sus posibles consecuencias para la sociedad.