Por Redacción Contra Réplica

Estados Unidos completa retiro de tropas de Irak tras más de una década de operaciones

La salida pone fin a la misión de la coalición internacional contra el Estado Islámico en territorio iraquí; Washington mantendrá operaciones contra el grupo en Siria.

Estados Unidos concluyó este miércoles 30 de septiembre el retiro de sus últimas tropas desplegadas en Irak como parte de la coalición internacional que durante más de una década participó en operaciones contra el grupo Estado Islámico (ISIS).

La salida de los militares estadounidenses se llevó a cabo principalmente desde una base aérea localizada en Erbil, dentro de la región autónoma del Kurdistán iraquí. En esa instalación permanecía una parte importante de los aproximadamente mil 500 efectivos que participaban en la misión.

El retiro había sido acordado en 2024 durante la administración del entonces presidente Joe Biden, como parte de un proceso para poner fin a la misión de la coalición en territorio iraquí.

Con la conclusión de esta etapa, el cuartel general del grupo de trabajo conjunto de la misión será trasladado a Jordania. Sin embargo, Estados Unidos mantendrá operaciones contra el Estado Islámico en Siria.

La denominada Operación Resolución Inherente comenzó en junio de 2014, después de que el grupo extremista incrementara su presencia y control territorial en distintas zonas de Irak y Siria. Desde entonces, las fuerzas de la coalición colaboraron con las autoridades iraquíes en operaciones militares y de apoyo.

El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, señaló que el retiro marca el paso de una misión de coalición desarrollada en un contexto de guerra hacia una operación de seguridad encabezada por las autoridades iraquíes.

El funcionario indicó que ahora corresponderá al Gobierno de Irak asumir mayores responsabilidades frente a los desafíos que permanecen, entre ellos la presencia de integrantes del Estado Islámico y la actividad de milicias vinculadas con Irán.

La salida ocurre 23 años después de la invasión encabezada por Estados Unidos que provocó la caída del entonces presidente Sadam Husein. Las tropas estadounidenses dejaron Irak a finales de 2011, aunque regresaron en 2014 ante el avance del Estado Islámico.

El Gobierno iraquí recibió el retiro como un paso hacia una nueva etapa de soberanía y fortalecimiento de sus instituciones de seguridad. No obstante, algunos responsables iraquíes han expresado preocupación por la capacidad de las células del grupo extremista para reorganizarse y por el papel que podrían asumir las milicias respaldadas por Irán.

Hasta ahora, las fuerzas estadounidenses también proporcionaban inteligencia, vigilancia y reconocimiento aéreo a las autoridades iraquíes, funciones que deberán ser asumidas progresivamente por las instituciones de seguridad del país.