El Gobierno de Nuevo León pidió a habitantes de la colonia Olinalá, en San Pedro Garza García, retirar las tablas con clavos que fueron colocadas en algunos puntos para impedir el ingreso de osos negros a las viviendas.
La Secretaría de Medio Ambiente estatal señaló que este tipo de medidas puede ocasionar lesiones a los animales y también representar un peligro para las personas y mascotas que transitan por las zonas donde fueron instaladas.
El titular de la dependencia, Raúl Lozano, reconoció la preocupación de los residentes ante los frecuentes avistamientos de osos en áreas habitacionales, pero señaló que las acciones para evitar su presencia deben enfocarse en la prevención y en una convivencia responsable con la fauna silvestre.
La situación se hizo pública luego de que vecinos distribuyeran alrededor de 40 tablas con clavos para colocarlas estratégicamente y tratar de impedir que los ejemplares ingresaran a sus propiedades.
La medida surgió después de varios encuentros recientes con osos que fueron observados recorriendo calles de la zona y, en algunos casos, entrando a viviendas en busca de alimento.
Ante este escenario, las autoridades recomendaron fortalecer el manejo de residuos mediante contenedores adecuados, debido a que la basura y los restos de comida pueden convertirse en un atractivo para los animales y favorecer su acercamiento a las zonas urbanas.
Los registros oficiales muestran la frecuencia de estos encuentros. Durante 2026 se contabilizaron 600 reportes al número de emergencias 911 relacionados con avistamientos de osos negros en Nuevo León. De ese total, 53 casos requirieron la intervención directa de elementos de Protección Civil.
San Pedro Garza García, Monterrey, Santa Catarina y Santiago concentran el mayor número de reportes, de acuerdo con los registros mencionados por las autoridades.
La presencia de osos en áreas urbanizadas se ha vuelto recurrente en la entidad, situación relacionada, entre otros factores, con la expansión de zonas habitacionales hacia espacios cercanos al hábitat natural de esta especie.
Las autoridades ambientales insistieron en que las acciones para disminuir estos encuentros deben priorizar tanto la seguridad de la población como la protección de los ejemplares, mediante medidas preventivas que reduzcan los elementos que los atraen hacia las colonias.