El Pentágono retiró todos los bombarderos B-1 desplegados en la base RAF Fairford, en Reino Unido, y ordenó su regreso a Estados Unidos luego de un incidente de seguridad registrado en las inmediaciones de las instalaciones.
La decisión se produjo una semana después de que cinco ciudadanos británicos fueran detenidos cerca de la base, ubicada en Gloucestershire, ante sospechas de que preparaban un acto terrorista. Posteriormente, un hombre con nacionalidad británica e iraní fue arrestado en Londres por su presunta relación con el caso. Los seis fueron liberados bajo fianza y permanecen bajo investigación.
Durante la intervención policial fueron inspeccionadas tres camionetas en las que se encontró gasolina, pero no se localizaron explosivos. El operativo también provocó la evacuación preventiva de 85 viviendas cercanas a Fairford.
La investigación británica analiza un posible vínculo con Irán. El primer ministro británico, Andy Burnham, afirmó que existen indicios de participación iraní, mientras que Teherán rechazó cualquier relación con el supuesto plan. Hasta ahora, las autoridades no han presentado públicamente pruebas concluyentes que establezcan esa conexión.
RAF Fairford ha sido utilizada por Estados Unidos como punto de operaciones de sus bombarderos durante la guerra contra Irán. Washington no precisó cuánto tiempo permanecerán las aeronaves fuera de la base ni cuándo podría retomarse su despliegue.
El retiro ocurre mientras las autoridades británicas mantienen abierta la investigación antiterrorista y revisan las condiciones de seguridad alrededor de una instalación que se ha convertido en un punto estratégico para las operaciones militares estadounidenses en Europa.