Las universidades públicas pueden convertirse en semilleros de nuevas voces para el cine mexicano, afirmó el actor y director Daniel Giménez Cacho durante su participación en el 9.º Festival de Cine UASLP, donde recibió el Premio Peyote por su trayectoria.
Para el intérprete, estos espacios tienen un papel relevante porque permiten que estudiantes y futuros cineastas conozcan otras cinematografías, desarrollen propuestas propias y encuentren herramientas para narrar historias que no siempre tienen cabida en los circuitos comerciales.
Giménez Cacho señaló que existe una nueva generación interesada en películas alejadas de las propuestas dominantes y en contenidos capaces de mostrar la diversidad del país. Desde su perspectiva, el cine puede ayudar a comprender distintas realidades sociales y acercar al público a historias provenientes de regiones y comunidades que habitualmente permanecen fuera del escaparate comercial.
El actor también destacó el carácter plural de las universidades públicas, al considerar que su autonomía permite construir espacios de encuentro entre distintas perspectivas y expresiones. En ese sentido, subrayó la importancia de que las escuelas de cine y las instituciones educativas de diferentes estados continúen acercando producciones nacionales e internacionales a sus comunidades.
Durante su intervención, Giménez Cacho sostuvo que la diversidad no debe limitarse a una cuestión de representación, sino que constituye una condición para preservar distintas formas de entender y contar el mundo. Bajo esa premisa, planteó que los jóvenes creadores necesitan espacios donde puedan desarrollar una voz propia.
El actor, de 65 años y con más de cuatro décadas de trayectoria, participó el 6 de octubre en una charla realizada en el Centro Cultural Universitario Bicentenario, como parte de las actividades del 9.º Festival de Cine UASLP, encuentro que reunió a estudiantes, comunidad universitaria y público interesado en la cinematografía.