Por Kenia Hernández

Campo potosino enfrenta un año complicado, temen más pérdidas por el clima

La baja producción de maíz y frijol, las dificultades comerciales y el riesgo de heladas y granizadas mantienen bajo presión al sector agrícola, particularmente en el Altiplano y noreste del estado.

San Luis Potosí a traviesa por una etapa difícil para la producción en el campo y que, con la entrada de nuevos frentes fríos y la intensificación de lluvias, podría complicarse a puntos críticos, pronosticó la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Recursos Hidráulicos (Sedarh) del Estado.

Frente a múltiples adversidades que preocupan a los agricultores, como la aplicación de aranceles al tomate, la competencia desleal de la fructosa extranjera contra la azúcar cañera, y, además, con el riesgo de que heladas y granizos arrasen los cultivos; el titular de la dependencia, Jorge Luis Díaz Salinas reconoció que este año no fue el mejor para algunas cosechas de riego ni de cielo abierto, especialmente en el Altiplano potosino.

"Ahorita quien se quiera aventar a sembrar avena y cebada, es gente que no le salió muy bien el ciclo de maíz", señaló. Para este año, este producto presentó uno de sus ciclos más bajos, al igual que el frijol, el cual redujo su producción en un 75%, calculó el titular.

Las dificultades, afirmó, también se han visto reflejadas en el desinterés de las nuevas generaciones para dedicarse a esta actividad económica, ya que el principal argumento es que "no deja".

La zona más afectada hasta ahora comprende al noreste del territorio, donde el chile, el tomate y el maíz tuvieron repercusiones a causa del clima y conflictos geopolíticos con Estados Unidos.

Frente a ello, Díaz Salinas refirió que la población agricultora tomó otras alternativas.

"Van a sembrar cebadas, avenas, alfalfas. Pero esta temporada como que se atrasó, ahorita empiezan las lluvias, ojalá y se atrasen los fríos porque también son los que más nos afectan", indicó.

Pese a que reconoció la nobleza de las precipitaciones para la recarga de mantos acuíferos, el secretario no descartó que los cultivos en 2027 puedan sufrir la misma suerte.