Ocho orangutanes afectados por los incendios forestales en la isla de Borneo fueron liberados en una zona protegida de Indonesia, donde tendrán acceso a alimento, agua y áreas de bosque conectadas con otros ecosistemas, informaron autoridades y organizaciones de conservación.
Los animales, tres madres acompañadas de sus crías y dos machos adolescentes, fueron trasladados al Bosque Protegido de Batu Nyambu, en la provincia de Kalimantan Occidental. La reubicación fue coordinada por el Ministerio de Silvicultura de Indonesia y la organización de rehabilitación de fauna YIARI, ante las condiciones de riesgo en las zonas donde fueron encontrados.
La reserva, con una extensión de 23 mil hectáreas, fue seleccionada por sus recursos naturales y las posibilidades de que los ejemplares se adapten nuevamente a la vida silvestre. De acuerdo con YIARI, el objetivo no es únicamente alejarlos del fuego, sino ofrecerles condiciones adecuadas para sobrevivir en su entorno natural.
El operativo forma parte de una respuesta más amplia a la emergencia ambiental. Entre agosto y el 9 de octubre, las autoridades y los equipos de rescate atendieron a 46 orangutanes afectados por los incendios en la región, según datos de la agencia local de recursos naturales.
La situación representa una amenaza adicional para una especie clasificada en peligro crítico de extinción. La organización WWF estima que quedan alrededor de 104 mil orangutanes en Borneo y Sumatra, menos de la mitad de los ejemplares que se calculaba existían hace un siglo.
Los incendios son recurrentes durante la temporada seca en Indonesia y pueden agravarse por condiciones asociadas a El Niño. Especialistas también señalan las prácticas de tala y quema para despejar terrenos como factores que favorecen la degradación de los bosques.
Además de destruir hábitats, el humo de estos siniestros provoca contaminación atmosférica y problemas respiratorios en comunidades de Indonesia y países vecinos, como Singapur y Malasia.