Panamá movilizó 278 toneladas de ayuda humanitaria para atender a las comunidades afectadas por el terremoto de magnitud 7.7 que sacudió el centro del país. El operativo incluye el traslado de agua, alimentos, tiendas de campaña y artículos esenciales mediante helicópteros y vehículos todoterreno, mientras cientos de personas permanecen fuera de sus hogares.
La subdirectora de Protección Civil, Malitzie Rivera, informó que 28 toneladas de los suministros fueron transportadas por vía aérea. Sin embargo, las intensas lluvias, los deslizamientos de tierra y el aumento del caudal de los ríos dificultan el acceso a localidades donde los daños en puentes y carreteras interrumpieron la comunicación.
El balance oficial reporta más de 2 mil damnificados, cerca de mil 300 viviendas afectadas y daños en 400 escuelas. El sismo también perjudicó hospitales, iglesias, edificios públicos y vías de comunicación, principalmente en las provincias de Los Santos, Herrera, Coclé y Veraguas. Las clases permanecerán suspendidas el lunes.
El presidente panameño, José Raúl Mulino, anunció que la asistencia llegará directamente a los hogares de las zonas con mayores necesidades. Para financiar la respuesta, su gobierno declaró el estado de emergencia y habilitó un fondo de 100 millones de dólares destinado a la atención de la crisis.
Pese al inicio de la distribución, las necesidades van más allá de los alimentos y el agua. Habitantes de las comunidades afectadas solicitaron apoyo económico y materiales para reparar sus viviendas, mientras otras personas denunciaron que todavía no reciben atención oficial.
Estados Unidos también contribuyó con envíos de agua, alimentos enlatados, leche evaporada y carpas. Su embajador, Kevin Marino Cabrera, anunció además la disponibilidad de cinco millones de dólares para asistencia.
El temor a nuevas afectaciones mantiene a numerosas familias en parques, jardines y albergues, debido a los daños estructurales y a las más de 200 réplicas registradas desde el terremoto, que dejó alrededor de 30 personas heridas.