Por Redacción Contra Réplica

Unión Europea pacta reducir a 350 mil unidades anuales los híbridos importados de China

Bruselas y Pekín acordaron limitar el ingreso de vehículos híbridos e híbridos enchufables chinos al mercado europeo. La medida busca moderar la competencia en la industria automotriz y reducir las tensiones comerciales entre ambas partes.

La Unión Europea establecerá un límite anual de 350 mil vehículos híbridos procedentes de China, como parte de un acuerdo comercial alcanzado entre Bruselas y Pekín, informó un responsable europeo. El pacto contempla reducir en más de la mitad las exportaciones previstas para 2026, estimadas inicialmente en alrededor de 800 mil unidades.

El entendimiento se concretó después de dos días de negociaciones en Pekín. El comisario europeo de Comercio, Maroš Šefčovič, anunció que China aceptó moderar los envíos de vehículos híbridos e híbridos enchufables, un segmento que ha ganado relevancia entre las marcas asiáticas que buscan ampliar su presencia en Europa.

Por su parte, las autoridades chinas señalaron que el acuerdo permitirá mantener exportaciones de al menos 302 mil vehículos híbridos al año hacia el mercado europeo. La diferencia entre ambas cifras refleja las distintas referencias comunicadas sobre el alcance del entendimiento.

El sector automotor es uno de los principales focos de tensión económica entre ambas potencias. Los fabricantes chinos han ganado terreno gracias a su competitividad en precios, lo que ha generado preocupación entre las empresas europeas por el impacto en la producción, el empleo y la participación de las marcas locales.

El presidente francés, Emmanuel Macron, respaldó el acuerdo durante la inauguración del Salón Mundial del Automóvil de París y sostuvo que contribuirá a establecer condiciones de competencia más equilibradas. La Unión Europea ha acusado a China de favorecer a sus empresas mediante subsidios estatales y de restringir el acceso de compañías europeas a su mercado, señalamientos que Pekín rechaza.

El gobierno chino celebró el entendimiento al considerar que evita una escalada comercial y abre una nueva etapa en las relaciones económicas con Bruselas. El acuerdo representa un intento de contener las diferencias en el sector automotriz sin interrumpir por completo el intercambio de vehículos entre ambas economías.