Por Eugenia González

Persisten barreras y discriminación para personas con discapacidad visual en San Luis Potosí

Alejandrina Robledo García señaló que más de 60 mil personas con discapacidad visual viven en el estado; llamó a fortalecer la inclusión laboral, la accesibilidad y la sensibilización social.

Alejandrina Robledo García, exalumna del Instituto para Ciegos y Débiles Visuales y vocera en temas de inclusión, advirtió que las personas con discapacidad visual todavía enfrentan actos de discriminación en San Luis Potosí, principalmente en espacios públicos, instituciones y centros de trabajo, por lo que consideró necesario reforzar la educación y la sensibilización de la sociedad.

Explicó que estas conductas se presentan, por ejemplo, cuando una persona ciega o con debilidad visual necesita realizar un trámite y, pese a utilizar bastón, se le niega la atención prioritaria o se le exige esperar hasta el final de una fila. Asimismo, señaló que existen expresiones ofensivas y actitudes excluyentes en la vía pública, los servicios de salud y otros ámbitos, situaciones que dificultan su movilidad y el ejercicio pleno de sus derechos.

En materia laboral, Robledo García indicó que la inclusión de las personas con discapacidad visual continúa siendo limitada, especialmente en el caso de las mujeres. Consideró que, aunque algunas empresas podrían mostrar disposición para contratarlas, persiste el desconocimiento sobre las adecuaciones necesarias para facilitar su incorporación, las cuales, afirmó, no siempre requieren grandes inversiones en infraestructura.

La vocera informó que en San Luis Potosí existen más de 60 mil personas con discapacidad visual, de las cuales más de 16 mil se encuentran en la capital potosina. No obstante, estimó que las cifras podrían ser mayores, debido a que los datos disponibles corresponden a un censo realizado durante la pandemia y hay personas que desconocen los servicios de apoyo o las instituciones a las que pueden acudir. Por ello, destacó la importancia de impulsar campañas informativas en escuelas y universidades para explicar la función de herramientas como las líneas podotáctiles y los semáforos sonoros.

Finalmente, anunció la realización de un recorrido por las líneas podotáctiles para visibilizar las necesidades de las personas con discapacidad visual y promover el conocimiento de estos elementos de accesibilidad. Explicó que estas guías permiten identificar rutas y desplazarse con mayor independencia, por lo que pidió a la ciudadanía evitar obstruirlas y comprender su utilidad. Añadió que la accesibilidad y la movilidad son derechos fundamentales para avanzar hacia una sociedad más incluyente.