Laura Bozzo fue trasladada a un hospital de la Ciudad de México para recibir atención especializada luego de ser operada de emergencia en Acapulco, Guerrero, por una complicación relacionada con una úlcera duodenal, informó su chofer, Aaron.
De acuerdo con el testimonio del trabajador ante medios de comunicación, el traslado fue coordinado por el hospital IMSS-Bienestar de El Quemado, donde la presentadora ingresó inicialmente debido a un fuerte dolor abdominal. La decisión respondió a la necesidad de que otros especialistas evaluaran su evolución, pues algunos servicios no estaban disponibles en Acapulco.
Aaron aseguró que la conductora se encuentra estable y descartó que esté en estado grave, como se había difundido. También explicó que permanece sedada para favorecer su recuperación y que requiere cuidados médicos mientras se determina su evolución.
Tras la intervención quirúrgica, Bozzo había compartido un mensaje en redes sociales para tranquilizar a sus seguidores y señalar que se encontraba bien. Sin embargo, su posterior traslado a la capital permitió continuar con la valoración de las complicaciones intestinales.
El chofer recordó que la presentadora tuvo un episodio de septicemia años atrás, situación que, según explicó, habría dejado su intestino vulnerable. Este antecedente forma parte del contexto médico referido por su entorno, aunque no se ofrecieron detalles clínicos adicionales sobre su condición actual.
Por ahora, la decisión de trasladarla a un hospital privado dependerá de sus hijas, Verónica y Alejandra, según indicó Aaron. Mientras tanto, la conductora continuará bajo supervisión médica para recibir la atención que requiera durante su recuperación.
Hasta el momento, la información sobre su estado de salud proviene de declaraciones de su chofer y de mensajes difundidos por la propia Bozzo; no se ha compartido un informe médico detallado de la institución que la atiende.