La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, expresó que aspira a dejar como legado una gestión comprometida con las necesidades de la población y el bienestar colectivo. Durante la conferencia matutina de este 15 de octubre, afirmó que le gustaría ser recordada como una buena presidenta, cercana a la ciudadanía y dedicada a mejorar sus condiciones de vida.
Desde el Salón Tesorería de Palacio Nacional, la mandataria señaló que su propósito es actuar con responsabilidad y poner sus capacidades, conciencia y trayectoria al servicio del pueblo mexicano.
En su mensaje, Sheinbaum también puso énfasis en el llamado humanismo mexicano, modelo que presentó como una propuesta propia del país y distinta de otros enfoques adoptados en el mundo.
Al referirse a la dimensión económica de su administración, la presidenta destacó el concepto de prosperidad compartida, con el que vinculó su visión de gobierno con el bienestar de la población.
La mandataria planteó además que el recuerdo de su gestión trascienda generaciones, al mencionar tanto a sus futuros nietos como a los descendientes de las familias mexicanas. Su declaración centró la atención en el legado público y en la responsabilidad de gobernar con el objetivo de beneficiar a la sociedad.