México prevé destinar un billón 840 mil 746 millones de pesos al pago de pensiones y jubilaciones durante 2027, una partida que concentrará el 17.31% del presupuesto público proyectado. La estimación forma parte del Paquete Económico presentado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ante el Congreso de la Unión.
El monto supone un incremento real de 4.6% frente a 2026 y supera en más del doble los 793 mil 734.3 millones de pesos asignados a este rubro en 2018. En aquel año, las obligaciones pensionarias representaban el 15.16% del gasto público.
Los recursos no crecerán de manera uniforme entre las instituciones. Para 2027, el gasto en pensiones del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) aumentaría 8.9%, mientras que el del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) tendría un alza de 0.5%.
En contraste, las pensiones cubiertas directamente por el Gobierno federal registrarían una disminución de 6.1%. También se proyectan reducciones para Petróleos Mexicanos (Pemex), de 0.9%, y para la Comisión Federal de Electricidad (CFE), de 5.5%.
La tendencia responde, entre otros factores, al crecimiento de la población jubilada y a las actualizaciones de los pagos. De acuerdo con los documentos de Hacienda, entre 2022 y 2026 el gasto en pensiones acumuló un aumento de 20.8%.
El número de hogares que reciben ingresos por jubilaciones también ha aumentado. La Encuesta Intercensal 2025 reportó alrededor de 6.57 millones de viviendas con este tipo de recursos, equivalentes al 16.57% del total, frente al 13% registrado cinco años antes.
La proyección para 2027 refleja el peso creciente de las obligaciones pensionarias en las finanzas públicas, en un contexto de cambios demográficos y mayor número de personas en retiro.