A un año de la renovación del Poder Judicial de San Luis Potosí, el Supremo Tribunal de Justicia reporta avances en una etapa de reorganización institucional enfocada en modernizar procedimientos, fortalecer la profesionalización y mejorar los servicios que brinda a la ciudadanía.
Desde que inició este periodo, bajo la presidencia de la magistrada Lourdes Anahí Zarazúa Martínez, uno de los retos ha sido implementar cambios internos sin interrumpir las funciones jurisdiccionales. De acuerdo con la información difundida por el Tribunal, las acciones buscan mejorar la capacidad de respuesta de los órganos judiciales y hacer más eficientes sus procesos.
Entre las medidas implementadas se encuentra la elaboración de un nuevo Reglamento Interior, así como el impulso a sistemas electrónicos y herramientas digitales. Entre estas últimas destacan los exhortos electrónicos, cuyo propósito es agilizar la comunicación entre poderes judiciales de distintas entidades y facilitar la gestión de asuntos civiles, familiares y mercantiles.
Otro de los ejes planteados para esta etapa es el fortalecimiento de la independencia judicial, mediante resoluciones sustentadas en la legalidad, la imparcialidad y el respeto al Estado de derecho. También se contempla el desarrollo profesional del personal a través de la capacitación continua, el reconocimiento al mérito y el impulso a la carrera judicial.
La presidencia del Supremo Tribunal ha señalado la importancia de conocer las condiciones y necesidades de la institución antes de tomar decisiones, con el objetivo de identificar áreas de oportunidad y mejorar la atención que reciben las personas que acuden a los órganos jurisdiccionales.
A un año de la renovación, el Poder Judicial estatal mantiene como objetivos consolidar una estructura más moderna y profesional, así como fortalecer la cercanía con la población potosina.
Los cambios forman parte de un proceso institucional que busca adaptar el funcionamiento del Tribunal a las necesidades actuales de la impartición de justicia, con énfasis en la eficiencia administrativa, el uso de tecnología y la atención ciudadana.