Por Kenia Hernández

Sindicalistas del IMSS defienden legitimidad del 37+1

A través de un representante provisional, el gremio de trabajadores refrendó su compromiso con la lucha sindical por mejores prestaciones laborales.

"Una lucha no se gana cediendo, se gana con resistencia", señaló en medio de un paro prolongando el sector salud, Juan Jesús Rubio Arteaga, sindicalizado del Hospital General zona 06 de Ciudad Valles y representante circunstancial del movimiento 37+1 por los derechos y prestaciones laborales de trabajadores del IMSS en San Luis Potosí.

La lucha que es replicada a nivel nacional -afirmó- se sostiene gracias a la determinación de la plantilla laboral por lo que el manifestante reiteró que no podían retroceder.

"Estoy aquí porque me mueve la injusticia laboral y social. Soy sindicalista de corazón, no tengo ningún partido, no me interesa ningún cargo. Es genuino este movimiento", postuló en defensa de la legitimidad del paro que inició en la oficina de representación, ubicada en la calle Cuauhtémoc.

Los trabajadores exigieron condiciones laborales y prestaciones justas, al señalar que el incremento salarial del 2.9 por ciento fue el detonante del descontento. Aseguraron que el aumento no representa un beneficio real para su economía, debido a que una parte se destina a prestaciones que, según denunciaron, no se ven reflejadas cuando llega el momento del retiro.

Rubio Arteaga sostuvo que estas inconformidades son las que mantienen vigente la movilización y reiteró que el movimiento busca defender los derechos de toda la base trabajadora, sin distinciones ni intereses particulares.

"Si la base se fracciona y empezamos a dividirnos y decir que quitemos esto (el paro) porque ya estamos cansados, es entendible. Pero una lucha no se gana cediendo, se gana con resistencia. Tenemos que demostrar primero la unidad que necesitamos", señaló.

En ese sentido, convocó a los cerca de 10 mil trabajadores del IMSS que laboran en San Luis Potosí a mantenerse unidos y respaldar las acciones emprendidas, con el objetivo de alcanzar una resolución favorable para la plantilla laboral y el sector salud, sin protagonismos individuales.

Entre los señalamientos del movimiento, los inconformes denunciaron que el contrato colectivo de trabajo ha sufrido un deterioro desde 2005, situación que, afirmaron, ha repercutido en las condiciones laborales de distintos sectores del instituto. Indicaron que los enfermeros generales clínicos se encuentran entre los trabajadores más afectados.

Otro de los puntos de inconformidad es la propuesta relacionada con el artículo 136 Bis, que, de acuerdo con Rubio Arteaga, se presenta como una medida para mejorar las condiciones del gremio, pero que, desde la perspectiva de los manifestantes, podría limitar la libertad de expresión de los trabajadores y sus representantes.

"Nos quieren meter una ley en el artículo 136 bis que dicen que es para mejorar, pero lo que quieren es que ya no podamos hablar de la cúpula... Nos ponen una mordaza", expresó.

Asimismo, los sindicalizados manifestaron su rechazo a posibles incrementos en las aportaciones a las Afores y exigieron cambios en las disposiciones que consideran restrictivas para la organización sindical.

De acuerdo con lo expuesto durante la protesta, alrededor de 450 mil trabajadores a nivel nacional demandan que se eliminen las medidas que califican como una "ley mordaza", además de solicitar la salida de sus actuales representantes.

Los inconformes reiteraron que la movilización continuará mientras buscan respuestas a sus demandas laborales y sindicales. Insistieron en que la unidad de los trabajadores será fundamental para alcanzar acuerdos que, afirmaron, garanticen mejores prestaciones y condiciones de trabajo.