Diversos colectivos, madres y padres de menores de edad involucrados en disputas legales o víctimas de algún tipo de violencia alertaron sobre las consecuencias en la salud mental de niñas, niños y adolescentes, las cuales pueden llegar a ser irreversibles e incluso derivar en suicidio, debido a la gravedad de las agresiones o a que los procesos de guarda y custodia en los juzgados de lo Familiar son sumamente tardados y no cuentan con la asistencia de especialistas.
En la explanada del Supremo Tribunal de Justicia del Estado de San Luis Potosí, la directora general de la asociación civil Apoyare, Mariana Juárez Moreno, resaltó que es vital para la salud de las infancias y adolescencias que exista un acompañamiento integral durante los procesos jurídicos, sobre todo cuando han sufrido algún tipo de violencia, ya que, sin ayuda profesional, pueden desarrollar ansiedad y estrés.
Añadió que, cuando son bebés, los procesos jurídicos sin acompañamiento psicológico pueden llevarlos a presentar problemas mentales o neuronales que deriven en déficit de atención y dificultades escolares.
Acentuó que, cuando las infancias y adolescencias han sufrido algún tipo de violencia de índole sexual, en muchos casos ya no quieren regresar a la escuela por temor a sufrir un nuevo ataque; incluso, pueden presentar intentos de suicidio y ver truncado su proyecto de vida.
“Sabemos que el sistema de justicia ahorita está colapsado y a veces hay muchos casos y existe poco personal que pueda atender en el caso de Psicología. Creemos que es sumamente importante que se busquen otras instancias o se contraten más psicólogos dentro de las instituciones para que el acompañamiento sea integral y más completo, porque a veces les dan cita, pero varios meses después”, expresó.
Mariana Juárez Moreno narró uno de los casos en los que Apoyare brindó acompañamiento: una adolescente sufrió abuso sexual dentro de su propio núcleo familiar y su reacción fue refugiarse mentalmente en una regresión a la etapa en que era bebé.
Por su parte, el fundador y presidente de la organización Papá Presente Hija Fuerte, Maximiliano Rojas Barrera, sostuvo que, en muchos de los casos de disputa por la guarda y custodia de menores de edad, es común que se presenten denuncias falsas ante las instancias judiciales.
“Es muy triste que nuestras hijas y nuestros hijos tengan que vivir este tipo de situaciones, y más cuando las mamás o los papás somos obstruidos, cuando no hay ni una sola prueba fehaciente de que uno ha incumplido como padre. Hay que visibilizar esa parte donde nuestros hijos no pueden ser utilizados como moneda de cambio”, expuso.