La adquisición de vehículos mediante financiamiento mantuvo una tendencia al alza en México durante los primeros ocho meses de 2026. De acuerdo con la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), el número de unidades nuevas y seminuevas compradas a través de crédito aumentó 6.8 por ciento frente al mismo periodo del año anterior, con un total de 731 mil vehículos.
Sin embargo, el comportamiento fue distinto entre los segmentos de automóviles nuevos y usados. El reporte correspondiente al periodo de enero a agosto señala que los créditos destinados a unidades nuevas registraron un incremento de 8.4 por ciento respecto a 2025, mientras que el financiamiento para vehículos seminuevos disminuyó 2.1 por ciento.
Estas cifras muestran una mayor actividad en las operaciones crediticias relacionadas con automóviles nuevos, en contraste con la reducción observada en el mercado de segunda mano.
Para quienes buscan adquirir un vehículo, existen distintas alternativas de financiamiento, entre ellas los préstamos ofrecidos por las propias marcas automotrices a través de sus financieras, los créditos proporcionados por bancos comerciales y los sistemas de autofinanciamiento.
Cada modalidad representa una vía para distribuir el costo de compra en distintos pagos, de acuerdo con las condiciones establecidas por la entidad que ofrece el producto financiero.
El financiamiento continúa siendo una herramienta relevante para el mercado automotor mexicano, ya que permite a los consumidores acceder a vehículos sin cubrir necesariamente el precio total de la unidad en una sola exhibición.
Los resultados difundidos por la AMDA reflejan que el crecimiento general del crédito automotriz estuvo acompañado de una evolución desigual entre los tipos de vehículos. Mientras las operaciones para adquirir unidades nuevas avanzaron, las correspondientes a seminuevos tuvieron un retroceso durante el periodo analizado.
El reporte no detalla en la información disponible las causas específicas de estas variaciones ni ofrece cifras desglosadas por institución financiera. No obstante, los datos permiten observar la evolución de las compras financiadas en el país y la participación que mantienen las distintas opciones de crédito en la adquisición de automóviles.